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martes, 19 de abril de 2016

Teatro Riera (Villaviciosa)

La parcela ocupa una posición dominante, que le convierte en un referente dentro del hoy casco antiguo de Villaviciosa.  El Teatro Riera se encuentra en la Plaza Obdulio Fernández en Villaviciosa.  El proyecto se aprobo en 1945 y se inauguro en 1945. Se atribuye a Fernando Cavanilles Batalla. 

En este sentido, su diseño va a buscar el diálogo con su entorno, inspirarse en él, puesto que eclecticismo y referencias históricas menudean en su entorno: el ábside de la iglesia románica de La Oliva o las escuelas graduadas que se abren a la plaza de Obdulio Fernández Pando. El proyecto resulta ambicioso tanto por las dimensiones en planta y altura del edificio, como por el lenguaje historicista empleado y, sobre todo, por la fórmula del teatro-cinematógrafo combinado con oficinas y viviendas. En cuanto a la composición de las fachadas, se basa en la diferenciación y mayor carga decorativa de la principal, abierta a la plaza, respecto a las laterales, algo más sobrias, y la trasera, poco cuidada. El frente se compone simétricamente con un cuerpo central de mayor anchura y altura, flanqueado por otros dos, más estrechos y con tejadillo independiente; el cuerpo central presenta una breve escalinata que precede en el bajo a una triple arcada de medio punto, moldurada y con la clave despiezada, que da acceso a un vestíbulo exterior abierto. Vuela ante el primer piso un balcón corrido, con mensulones, cerrado con balaustrada de fábrica, al que se abren tres puertas balconeras enfatizadas por una moldura con orejas y de nuevo clave despiezada. En el segundo se practican vanos prácticamente cuadrados, con similar moldura y orejas. Una breve cornisa remata este cuerpo en horizontal, continuando la línea del alero de los cuerpos laterales. Se define el tercero como un buhardillón con tres ventanas en las que se inscriben columnas de orden jónico sobre alféizar moldurado, definiendo una logia abierta o terraza inferior. Remata en un sencillo entablamento sobre el que vuela un alero notable por el trabajo de carpintería. Los cuerpos laterales están en perfecta sintonía con el central y conectan con las fachadas a las calles del Agua y del Sol, reiterando la existencia de balcón volado en el piso principal (con motivo semicircular en la clave de la puerta balconera) y ventana con orejas en el segundo.

La cabina de proyección se organizó con su propio acceso independiente mediante una estrecha escalera, teniendo segregado un cuartín (el cuarto de máquinas) donde estaban la bobinadora y el rectificador, así como el lavabo. Se dotó de un doble Super Ossa 42, con rectificador y amplificador, lámparas de xenio y sonido mono, un modelo característico de aquella época y de producción nacional . Dio servicio sin alteraciones hasta 1954, cuando se sustituye por un Westarc. En los 70 se instala un Westrex. Bajo proyecto de Pedro Quero y Edgar Robledo, ya como equipamiento municipal, el teatro fue completamente rehabilitado e inaugurado el 11 de septiembre de 2008.

La promoción, financiación, propiedad y explotación (sólo al principio) temporal del Teatro y cine Riera se debe al industrial Laureano Riera García, miembro de una conocida familia del concejo dedicada al negocio de la alimentación tanto en Villaviciosa como en Gijón. En lo relativo al aforo, contó con 410 localidades en el patio de butacas y otras 100 en general. Aunque el proyecto date de 1942, el inmueble no se inaugura hasta el 21 de noviembre de 1945 y cerrará sus puertas el martes 6 de mayo de 2002, para reinaugurarse en 2008. El salón simultaneó las proyecciones cinematográficas con la actividad teatral, así como con los acontecimientos culturales más destacados de la villa, en virtud de la cesión gratuita del mismo para albergar actos propios del consistorio, la mancomunidad u otras instituciones de la zona.

Texto de Roberto Álvarez Espinedo y María Fernández Gutiérrez.

sábado, 5 de marzo de 2016

Unas huellas halladas en Villaviciosa revelan cómo echaban a volar los pterosaurios

La "Costa de los dinosaurios" sigue revelando secretos del pasado. El equipo científico del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA) ha descubierto en el yacimiento de pterosaurios de Tazones, en Villaviciosa, huellas que explican cómo echaban a votar estos reptiles voladores. Además, en el yacimiento de Tereñes, en Ribadesella, se han hallado cuatro rastros paralelos de ornitópodos (saurios herbívoros dotados de pies con tres dedos, como las aves), que evidencian un comportamiento gregario, en grupo o manada. Todo ello ha sido incluido por Laura Piñuela, integrante del equipo científico del MUJA, en su tesis doctoral, titulada "Huellas de dinosaurios y de otros reptiles del Jurásico Superior de Asturias", dirigida por el catedrático de Paleontología de la Universidad de Oviedo Luis Carlos Sánchez de Posada, que fue leída el pasado día 22 en la Facultad de Geología.
Piñuela repasa en su trabajo los hallazgos del equipo científico del MUJA y destaca que el elevado número, la gran diversidad y la excelente conservación de muchas de las huellas de reptiles hace que los yacimientos del Jurásico de Asturias en general, y la colección del museo en particular, tengan gran relevancia internacional. De hecho, la colección de huellas del MUJA es una de las más completas del mundo.
Según Piñuela, que leyó la tesis arropada por familiares, amigos y compañeros, las rocas del Jurásico Superior de Asturias presentan la más alta diversidad mundial de huellas de vertebrados. Así, las huellas halladas en la "Costa de los dinosaurios", que se extiende desde el cabo Torres, en Gijón, hasta la playa de Arra, en Ribadesella, han permitido reconocer trece icnogéneros: ocho de dinosaurios, uno de pterosaurio, dos de cocodrilos, uno de tortugas y uno de lagartos jurásicos. La tesis de Piñuela, desarrollada con el material de la colección del MUJA (más de 4.400 ejemplares) y del que aún permanece en los acantilados.
En el caso de Asturias, el mayor número de huellas y con mejor conservación aparece cuando los vertebrados se desplazaban sobre barro y los huecos se rellenaban con arena. Y es que los rellenos de arenisca son muy resistentes a los procesos de erosión y meteorización en los acantilados, por lo que conservan a menudo con todo detalle las características de los pies y manos de los animales, las garras, las almohadillas digitales y plantares y hasta las impresiones de la piel.
En el grupo de los terópodos, en el que figuran por ejemplo los allosaurus, carnívoros bídedos con garras de hasta 9 metros de altura, se han hallado en la "Costa de los dinosaurios" huellas en las que aparece la impresión de la semimembrana que une los dedos. Piñuela destacó que las huellas indican que los terópodos, al introducir el pie en un sedimento fangoso blando, aumentaban sus ángulos interdigitales, mientras que durante la extracción retiraban ligeramente el pie hacia atrás y juntaban los dedos. En algunos casos no hay evidencia de garras, porque el deslizamiento de la parte dorsal de los dedos sobre el extremo anterior de los huecos los elimina. Uno de los descubrimientos más destacados sobre este grupo se corresponde con las icnitas del pie derecho de un rastro hallado en Argüero, que evidencia una malformación o una fractura: el dedo más externo formaba un ángulo recto con el pie, pero dado que la huella del otro pie no aparece, los científicos creen que o bien el defecto no le afectaba en su vida cotidiana, quizá por ser una malformación de nacimiento, o bien era consecuencia de una fractura de hacía tiempo y ya asumida y superada por el animal. Esta huella es una de las escasas referencias de patología en dinosaurios basada en caracteres icnológicos, destacó Piñuela.
Entre las huellas de ornitópodos, herbívoros bípedos que llegaron a medir hasta seis metros de largo, destacan los cuatro rastros paralelos hallados el yacimiento de Tereñes, que según Piñuela suponen la primera evidencia indirecta de un comportamiento grupal, similar al de muchos herbívoros y aves en la actualidad, así como de la existencia de ejemplares de talla media a grande en el Jurásico. Más aún: en los cuatro rastros los científicos han concluido que uno de los individuos empujó a otro.
Por su excelente conservación, algunas de las huellas de saurópodos (grandes saurios herbívoros y cuadrúpedos) halladas en Asturias se cuentan entre las mejores del mundo. Algunas de ellas, además, son las más grandes que se han hallado hasta ahora. Destaca sobremanera una icnita de saurópodo cuellilargo de 1,25 metros hallada en La Griega, que se correspondería con un animal gigantesco, de más de 60 toneladas de peso. De hecho, no se han hallado aún en todo el mundo esqueletos de ejemplares de semejantes dimensiones, pues los mayores conocidos se corresponderían con saurópodos de entre 20 y 40 toneladas.
Pero las huellas de la "Costa de los dinosaurios" revelan mucho más. Por ejemplo, como expone Piñuela en su tesis, que los saurópodos se refugiaban en zonas de fango, barro y aguas profundas. Unas zonas en las que los carnívoros no podían adentrarse sin poner en riesgo su vida, pues al ser bípedos eran mucho más inestables y sus cortas patas delanteras no eran suficientemente largas ni fuertes como para que les ayudaran a levantarse si se caían. Así explican los científicos del MUJA que en estas zonas fangosas se hallan encontrado muchísimas huellas de herbívoros y ninguna de carnívoros.
La relativa abundancia de icnitas de estegosaurio (herbívoros cuadrúpedos con púas o placas óseas) en Asturias podría deberse, según Piñuela, a que en otras partes del mundo muchas de ellas fueron atribuidas erróneamente durante mucho tiempo a saurópodos. El MUJA alberga la mejor colección del mundo de este tipo de grandes saurios.
Por lo que respecta a los pterosaurios, grupo "favorito" de Piñuela, en el yacimiento de Tazones, el mejor conservado y el de mayor concentración de huellas por unidad de todo el mundo, se han hallado icnitas en las que se observan por primera vez las impresiones de las semimembranas interdigitales de las manos y las tegumentarias de los pies. Entre ellas se describen un par de icnitas que delatan el mecanismo de despegue de estos reptiles: para tomar tierra abrían los dados todo lo posible con lo que aumentan la estabilidad, mientras que para despegar juntaban los dedos y los impulsaban hacia atrás y hacia arriba. ¿Cómo han podido sacar todas estas conclusiones los científicos del MUJA a partir de unas huellas? Entre otras razones, por la que denominan "la joya de la corona", que presenta cuatro formas distintas de la misma huella. Pero también porque los yacimientos asturianos, en tres dimensiones y formados casi en exclusiva por contramoldes (los rellenos de los huecos), permiten descubrir muchos aspectos de la vida de los dinosaurios,. Y también porque las escamas de la piel dejan estrías en las pisadas, y a partir de ellas se puede reconstruir el movimiento del pie.

Fuente: el comercio

miércoles, 17 de febrero de 2016

Festival de la Manzana (Villaviciosa)

El Festival de la Manzana es el punto de encuentro y de homenaje a los productores del campo asturiano y a las manzanas de Asturias que son el mayor patrimonio que tiene nuestra localidad. Fue declarada fiesta de interés turístico regional desde 1992, y festival de categoría única en el Principado de Asturias, Villaviciosa se engalana para ser en estas fechas más capital manzanera que nunca. 

El Festival de la Manzana, nace en 1960 de la mano Don Sergio Alvarez Requejo, como fórmula de promoción de la fruta y la bebida más emblemática de Asturias.

Su celebración fue alternándose entre las Fiestas del Portal, en septiembre (época en que la manzana, no tiene aún buena maduración) y octubre (punto óptimo para su recogida).

En la actualidad, se viene celebrando cada dos años (años impares), coincidiendo con la cosecha más abundante y durante el mes de octubre, por la bonanza del fruto. 

Durante estos días tienen lugar varios eventos festivos que sirven para representar con toda su intensidad los rasgos más destacados del Festival:

  • El Mercado de Otoño, donde expositores de los mas variados productos de la manzana y derivados muestran su creaciones.
  • El Concurso de Plantaciones, premiando a las mejores pomaradas del Principado, integrando profesionalización y tradición en el cultivo.
  • Concurso de Exposición de Manzana, con su correspondiente escenario en la Exposición de Manzana abierta al público todos los días del Festival.
  • Elaboración del Primer Mosto y Ofrenda a la Virgen del Portal: tras la tradicional Misa en la Iglesia Parroquial, se sigue a la procesión por las calles de Villaviciosa, en recorrido hacia la Plaza de Ayuntamiento. Durante el transcurso se elaborará el primer mosto de la temporada que posteriormente la Reina de la Manzana y de las Fiestas ofrecerá a la Virgen del Portal. Acompañado de gaitas y bailes tradicionales es, sin duda, el momento más emocionante del Festival.
  • Conciertos musicales, muy variados, desde la música tradicional, pasando por el  folk, las verbenas, corales.. buscando siempre la mayor afluencia de público posible.
  • Actividades Infantiles: divertir a los más pequeños de la casa y a su vez promover la cultura de la manzana desde abajo, para perdurar en el tiempo.
  • Desfile de carrozas: tradición emblemática de antaño, nuevamente recuperada en la edición de 2011 y que por reclamo popular, esperamos poder repetir en próximas ocasiones.
  • Programación variada: concursos, exposiciones, catas y degustaciones populares, programas de radio en directo… introduciendo siempre nuevas actividades que capten el interés general.

Fuente: Ayto Villaviciosa

viernes, 12 de febrero de 2016

Finca El Malaín (Villaviciosa)

El Malaín es una finca situada en Villaviciosa que cosecha frutos de temporada y puedes cogerlos tu mismo. Cuando llegas a la finca, te encuentras con una tienda. Allí te dan las bandejas que necesites y las cestas. Paseas por la finca y coges los frutos que más te gusten. Te permiten probar la fruta antes de llevártela pero hay unos carteles que ponen “sin abusar” porque hay gente que va allí a merendar….por favor, no seáis de esos. Cuando ya termines de recoger lo que quieres, vuelves a esta tienda, te cobran y ¡voilá!. El precio sino recuerdo mal eran 2 euros la bandeja. En la tienda también tienen mermeladas, helados, zumos,etc preparados por ellos para que te lleves directamente  a casa. Por supuesto, la entrada es
gratuita. Los dueños de la finca son muy amables y enseguida te orientan si es la primera vez que vas.


Las frutas que tienen son arándanos, frambuesa, grosella negra y roja, moras y uva espino.  Esta finca está abierta todos los días de Junio a Septiembre de 10 de la mañana a 8 de la tarde. A veces, los cultivos se alargan y puede llegar octubre y que aún tengan cosecha así que puedes llamar por teléfono y preguntar.  Puedes consultar más cosas en su web, que por cierto tiene un diseño muy atractivo. 

Cómo llegar desde Gijón
Si quieres visitar la finca desde Gijón, toma la ronda (A8) y coge la salida 371 dirección “San Miguel de Arroes, Quintes, Quintueles”. A continuación, coge la salida hacia la N-632 dirección Villaviciosa. Pasado Venta Las Ranas, a 1 kilómetro aproximadamente a la derecha, entras en San Justo y a 1 kilómetro más, ya estás en El Malaín.

Cómo llegar desde Villaviciosa
La mejor forma de llegar a la finca El Malaín desde Villaviciosa es tomando la desviación a la carretera AS-256 que encontrarás a la salida de la Villa, dirección Venta Las Ranas hasta encontrar, a 10 kilómetros aproximadamente, el desvío a la izquierda hacia San Justo. 1 kilómetro y medio más y llegas a El Malaín.