Mostrando entradas con la etiqueta tradiciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tradiciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de febrero de 2016

El carnaval o antroxu rural asturiano

La peor penitencia que le puede caer a un " mazcaritu", que es como en algunos lugares de la región se llama a los que se disfrazan en carnaval, es que los otros parroquianos lleguen a reconocerle debajo de sus atavíos. Por eso, en el Antroxu rural asturiano, del que aún quedan señas en localidades de concejos como Laviana, Aller, Lena, Ponga o Caso, el que escondía su verdadera personalidad bajo la máscara, o no hablaba o  su tono de voz, o se tiznaba la cara de negro con hollín o con un corcho quemado y se ponía una media debajo de la careta.
En Antroxu- o antroido, antroiro, antroito, antruejo o entruejo, que el carnaval en Asturias tiene casi tantos nombres como máscaras el festejo - todo está permitido. en suelo asturiano fueron seculares las mascaradas de invierno, que comenzaban al final de la Navidad y llegaban hasta las puertas de de la rígida cuaresma. Guirrios de Ponga, Laviana, San Martín y Langreo; Zamarrones de Lena; Zaparrastros de Aller; Bardancos de Caso; Guilandeiros de Tineo y Sidros de Bimenes y Nava cubrían su rostro y cuerpo, pedían aguinaldos y armaban enorme estruendo con esquilas, pucheros desportillados, cascabeles y campanillas.

CARNAVAL DESDE NAVIDAD
Hasta que el carnaval topó con la Iglesia, lo que debió ocurrir durante la Edad Media, había celebraciones profanas desde la Navidad hasta el Miércoles de Ceniza, inicio de los rigores de la Cuaresma. No estuvo por la labor el poder eclesial de dar al Antroxu lo que es de " antroxar" y estas "aberraciones de paganía" se concentraron en los tres días previos al inicio del período cuaresmal. Ya que la iglesia no pudo cercenar tradiciones populares tan arraigadas que hunden sus raíces en fiestas romanas, decidió agruparlas en jornadas previas a la imposición de la ceniza.
Entre los personajes ancestrales del Antroxu rural asturiano destaca el "Guirrio", personaje burlón, disfrazado y escandaloso que en diversos municipios del centro de la región acompañaba con sus chanzas a grupos de comediantes que tan pronto representaban autos sacramentales como comedietas de corte populachero. Y pedían el aguinaldo y se acompañaban de un pértiga larga para dar saltos y correr tras las mozas.

SU VESTIDO
El " Guirrio" vestía camisa y pantalón blancos, polainas de paño negro y una faja roja. En el cinturón de cuero portaba cascabeles y campanillas y adornaba su cabeza con un bonete en forma de cono. En Siero y en Lena, este personaje carnavalero cubría su cabeza, pecho y espalda con pieles de oveja, a las que se añadía, como remate, un rabo de raposo. Los guirrios hacían "guirriadas" en las "fiestas guirriales" en las que los comediantes actuaban en torno a un personaje central, la vieja Marica, que en medio de la representación se ponía de parto para alumbrar a un animal, que por costumbre solía ser un gato.
Parecido al guirrio era el "Zamarrón" un disfraz festivo que tiene su común en el Zangarrón de Zamora y en personajes de la fiesta de la Viejanera, que se celebra el 31 de diciembre en la provincia de Santander. El Zamarrón salía en los días de aguinaldo y estrenas y caminaba en grupos de 12 a 16 mozos en "Zamarronada". Su vocación era agitar los cencerros para armar buena bulla. Cubierto con esterones de esparto teñidos de rojo y amarillo, ceñía su disfraz al cuerpo con las correas que sirven para uncir las yuntas de bueyes.
En el concejo de Grado, el Antroxu era una especie de muñeco que visitaba a los niños a media noche, manejado mediante hilos por los mayores desde un altillo. Con su visita traía dulces y pasteles a los expectantes paladares infantiles.
Las caretas son el disfraz por antonomasia del carnaval. Las más características eran las fabricadas en lienzo, con dos agujeros, recubiertas con un pañuelo; las que caían a modo de visera; o lo que se llamaba "hacer el oso", con pieles de oveja o "mullides" de vaca, completadas por un cilindro de cartón cosido a un remate, a modo de hocico.

Llaman "marutamientu" al acto de disfrazarse en el carnaval rural, pero siempre que se haga con las trazas más desastradas y las ropas más viejas y raídas que permanecen en el desván. Todo lo que había que hacer es resultar irreconocible. La máscara empezó siendo de "pelleyu" de oveja o de cabrito. Después se usaron cartones, cajas de zapatos. los "antroxos" se pintaban la cara y se ponían una media sobre la cabeza, para que nadie pudiera reconocerles si llegaba a caer la máscara.

Artículo de Marisa Díaz para Las leyendas de Asturias

sábado, 13 de febrero de 2016

Qué es la puya l' ramu

(C) Camino de Santiago por Asturias
Hay una tradición muy asturiana en todas las fiestas y es la “puya l’ ramu” (en castellano, puja del ramo). Esta costumbre, de origen cristiana,  viene de hace muchos, muchos años. 

Para la gente que no había recibido la comunión, los domingos se bendecían unos panes durante la misa con la frase de “no es el cuerpo de Cristo, sino del santo”.  Estos panes se conocían como “eulogia” que quiere decir “bendecido”.  Con las limosnas que daban por estos panes bendecidos, se atendía a los pobres y a los gastos de la iglesia.  Esta costumbre se dejo de hacer paulatinamente los domingos para hacerse solo durante las fiestas del pueblo.  Actualmente, el dinero recaudado va para la cofradía o la comisión de las fiestas y para la iglesia del pueblo.


La ofrenda de pan (normalmente es de escanda, pero puede haber alguna variación. Hubo un año que pujaban por ejemplo, pan para celiacos). Estos panes se colocan sobre una estructura de madera que puede variar.  Una de las más grandes es la de las fiestas de San Martín de Moreda. Después se adorna con cintas y flores. Son las cofradías, comisiones de festejos, asociaciones de vecinos, etc las que se encargan de su elaboración.  Cuando ya esta montado, se lleva de procesión con el santo o virgen de la fiesta siempre acompañado de los mozos o mozas del pueblo y con la banda de gaitas.  Tras la misa, en la puerta de la iglesia, se subastan.  Lógicamente el precio es superior al valor real. ¡Tengo visto de ver pagar 80 euros por el pan!

La verdad es que es una tradición muy bonita y que merece la pena conservar. ¿Os animáis a comprar uno?

domingo, 3 de enero de 2016

Tradición navideña asturiana: el Guirria

Foto de El Comercio 
Gracias a su protección y declaración como fiesta de Interés Turístico Regional, hoy sobrevive pero únicamente en tres pueblos: Beleño, Sobrefoz y Sellaño, si bien este último traslada la fecha al domingo de Carnaval.

El 31 de diciembre se sortean las parejas de mozos y mozas, todos solteros y solteras y mayores de 15 años, metiendo en un sombrero papelitos con los nombres. "Entre los que quedan en cantaru, es decir, desparejados, se elige el Guirria. Sólo nosotros sabemos quién es", nos explica Pedro Santos, uno de los chavales organizadores.

La identidad se oculta tras una máscara de la que penden luengas barbas negras. Su indumentaria la remata un alargado caperuz cónico, viste un traje bicolor, y porta un palo y un saco con cenizas.
Así este concejo asturiano recibe al año nuevo con El Guirria, un personaje transgresor en forma de trasgo besucón y bailarín que divierte a los más pequeños con trastadas. A mediodía de Año Nuevo, después de misa, todos los mozos aguinalderos se concentran con sus caballos engalanados en la Fuente de la Magdalena esperando a ese curioso personaje, enigmático, mitológico, relacionado con el Antroxu (Carnaval) y las fiestas romanas.

Ataviado con su inconfundible vestimenta (capirote con cintas, máscara barbuda, traje arlequinado, un zurrón lleno de ceniza para arrojar a los que no van a caballo y un largo báculo para saltar y brincar), el Guirria besa, abraza y achucha a las mozas durante el recorrido e incluso colándose en sus casas por la ventana, en una rememoración de algún olvidado ritual de fertilidad.  Irá acompañado por otro grupo de mozos solteros, los aguinalderos, montando a caballo si son adultos a caballo si son niños en burro.

También piden el aguinaldo casa por casa cantando:

"Pase feliz Año Nuevo
toda esta vecindad,
nosotros les deseamos
salud y prosperidad".

Les dan dulces, comida, bebida y dinero. Los más pequeños cenan comunitariamente esa noche, y los mayores, el 5 de enero.

Con el dinero que les dan a los aguinalderos mayores en las casas organizan una cena la noche de Reyes. Esta fiesta tenía en sus inicios entre sus objetivos el de juntar a las parejas de estas localidades. Por eso la noche del 31 de diciembre a las 23 horas se introducen los nombres de las mozas solteras en una urna. Los aguinalderos los van sacando y la tradición dice que cuando lleguen el 1 de enero a la casa de la mujer que le ha correspondido en el sorteo le tienen que entregar la papeleta. Ambos deben quedar para cenar en una cena. Ella prepara la cena y él le debe entregar esa noche un regalo.

El regalo típico de los mozos a las mozas son «les corbates», castañas guisadas recién hechas, «símbolo de fertilidad».