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lunes, 4 de julio de 2016

La Plazuela de San Miguel (Gijón)

(C) El cuaderno del geografo
 La Plazuela de San Miguel, toma el nombre de Evaristo San Miguel, militar liberal gijonés, que llegó a ser Capitán General de Aragón y Ministro durante la regencia de Espartero, y que hoy aparece homenajeado en un busto del centro del parque que fue instalado en 1922.
Para encontrar el origen de este pequeño pulmón hay que remontarse hasta 1868, año de su trazado sobre la punta de estrella más oriental de la fortificación que ciñó el perímetro de la ciudad con motivo de la guerra carlista. Desde 1909 se cerró a la circulación rodada en su andén central y apenas sufrió más modificaciones hasta 1946 cuando las obras de urbanización propiciaron el retiro de su arbolado original compuesto por olmos. Entonces se conservaron un par de palmeras y se plantaron
algunos Castaños de Indias. Para completar el resto de los huecos que dejaron los viejos árboles también se incluyeron tilos holandeses, que todavía están presentes en hileras paralelas, ciruelos rojos y drácenas. Así mismo, los jardines fueron sometidos a un vistoso diseño geométrico a base de setos podados por el jardinero Manuel Marco quien también abrió praderas y añadió notas florales. La renovación de la plaza se completó con la instalación de un kiosco de trazas racionalistas, protegido igualmente dentro del Catálogo Urbanístico.
 A la vista del gijonés que pasea a pie, el dibujo de la plaza parece inalterado desde su creación, algo que puede deberse a su estratégica situación a caballo entre la ciudad histórica y el ensanche, y al interesante legado arquitectónico que la envuelve y que ha convertido este lugar en una de las zonas más céntricas y valoradas de la ciudad.

La Quinta del Infanzón o Quinta de Duro (Gijón)

(C) La buena pitanza 
La Quinta del Infanzón o Quinta de Duro se encuentra en la parroquia de Cabueñes, Gijón.  Se trata de un típico conjunto de casa, jardín y campo de labor que en esta zona recibe el nombre de Quinta, realizado a finales del S. XVIII sobre una edificación principal más antigua (del S. XVII) y una finca de labor. En esa época las clases pudientes de la ciudad comenzaron a realizar en su entorno cercano conjuntos de Quintas formadas por jardines, tierras de labor, casas principales y de criados, con el fin de utilizar esos jardines y casas principales como lugares de esparcimiento y excursión de día. De esa época son los espléndidos ejemplares de coníferas. En la primera mitad del S. XIX, la finca fue adquirida por D. Pedro Duro, magnate de la industria siderúrgica asturiana que hacia 1.870 modernizó y amplió considerablemente el edificio principal dotándolo de una bonita columnata en su fachada sur, con vistas a su utilización de forma permanente durante los largos veraneos de las clases pudientes de la época. 

El edificio original fue transformado a mediados del siglo XIX en una quinta de recreo al gusto de la época. En épocas muy recientesha sido objeto de rehabilitación por parte de sus propietarios para permitir su uso terciario, manteniendo con acierto el encanto del edificio original.

El jardín, de influencia inglesa, está compuesto por ejemplares de nogal, secuoya, cedro del Líbano y del Himalaya, palmera, roble, magnolio chino, fresno, pino piñonero, tejo, castaño, falso ciprés de Lawson, avellano turco, pino de Servia, falsa acacia, bananero, pino de Monterrey, níspero, encina, alcornoque, higuera, arce noruego, laurel, ciruelo japonés, tilo, plátano de sombra, acebo, palmera de Fortune, circe o árbol del amor, peral, mimosa, manzano cerezo, gingko y castaño de Indias, la mayoría centenarias y con un porte excepcional. Otras especies son las hortensias, bambúes, bojes recortados, plantas de temporada y adornos florales. La estatuaria del jardín está compuesta por monumentales jarrones, una estatua alegórica de la Fe hecha artesanalmente en piedra, otra de un niño montado sobre un pez, originaria de Guadalajara y que es utilizada como adorno de la fuente principal, y otra en la trasera de la casa principal titulada “El Herrero” y hecha por el artista Mariano Benlliure (1862-1947). Desde Pedro Duro, ha sido una propiedad familiar y siempre ha estado habitada, utilizándose principalmente como casa de veraneo. Hoy, tras cinco generaciones familiares, Manuela y Carlos, junto con sus hijos Germán, Jesús y Pablo regentan un hotel con encanto conocido como Hotel Quinta de Duro.


lunes, 23 de mayo de 2016

Escuela de niñas de la Sociedad Hullera Española de Caborana (Aller)

La Escuela de niñas de la Sociedad Hullera Española de Caborana, con estilo regionalista, se inauguró en 1922. Estaba regentado por las Dominicas de la Anunciata.
Escuela graduada de niñas con parvulario y vivienda para las religiosas docentes. Edificio de planta en E desarrollado en tres alturas y bajocubierta, excepto el cuerpo central torreado que se desarrolla en cuatro, cubriéndose todo a cuatro aguas. Fachada principal organizada en cinco calles con la central y las de los extremos adelantadas. Cuerpo central torreado con pórticos en la planta baja y el primer piso que se prolongaban hacia los cuerpos laterales (hoy cerrados con tres vanos). Sobre éstos se abre una ventana triple adintelada con el vano central destacado, abriéndose otros tres vanos en el piso superior, el cual recorre una línea de imposta a partir de la cual se muestra el aparejo en ladrillo. Sobre los pórticos laterales se abre una galería acristalada en el tercer piso. Los cuerpos de los extremos cuentan con vano triple adintelado con remate en cornisilla en la planta y el primer piso, con antepechos cajeados en el caso de estos últimos, recibiendo el segundo piso el mismo tratamiento que el piso superior del cuerpo torreado, abriéndose, asimismo, tres vanos simples adintelados. En la planta baja se ubicaba el vestíbulo de acceso con las escaleras, la capilla, el parvulario y la escuela del hogar, localizándose las aulas en el primer piso, junto con el taller de costura. La segunda planta se reservaba a vivienda de las monjas.
Actualmente funciona como centro integrante del C. R. A. Maestro José Antonio Robles, con tres aulas de infantil y tres de primaria por ciclos.

Texto de Pozu Espinos

Grupo Escolar Aniceto Sela (Mieres)

El Grupo Escolar Aniceto Sela de Mieres data de 1914-1925 y es de estilo eclectico. Se atribuye a Julio Galán Carvajal. Creado por el consistorio mierense como Escuela Nacional con la colaboración del Estado en 1912. Julio Galán Carvajal (1875-1939) se encarga del proyecto (1914), siguiendo el modelo del Ministerio de Instrucción Pública para escuelas graduadas pero adaptándolo a los requerimentos espefícicos del centro y a su estilo personal. En 1917 se hace cargo de las obras el contratista ovetense Vicente Menéndez Fernández, rescindiéndose el contrato al año siguiente por la subida de los precios. En 1919 se hace cargo la propia administración local con sus operarios. Ese mismo año de 1921 se da por terminada la infraestructura procediendo a la dotación interior. En 1925 se rematan las obras. Sigue funcionando como C. P. Aniceto Sela.
Escuelas graduadas de niños y niñas. Originalmente, edificio con planta en U y patio posterior descubierto, en donde el pabellón central tiene dos alturas y los pabellones laterales, de igual anchura que el central pero de menor longitud, tres que se cubren, cada uno, con cuatro aguas y caballete paralelo a fachada de estilo cercano al neomudejarismo. Las alas laterales eran en origen recintos techados de una sola altura y cubierta en terraza que dotaban al centro de un espacio cubierto que protegía la zona de recreo de las inclemencias del tiempo. La obra se realizó principalmente en ladrillo y mampostería, aunque se introdujo el hormigón armado (que se ocultó) en el suelo del piso bajo y en la antigua azotea de los brazos de la U. Actualmente hay otros dos bloques en ángulo recto, adosados en la zona trasera hacia la calle Martínez de Vega, realizados en hormigón con revestimiento de ladrillo de tres pisos que se corresponden con un interés funcional y no estético ya que no siguen el estilo cuidado del resto de la obra, en donde destaca la conjunción del enlucido de los muros con el ladrillo y la piedra de los elementos decorativos: franjas horizontales que van recorriendo los frentes, los recercos de los grandes ventanales, que en planta son adintelados y en el primer piso de arco rebajado, cornisa sogueada... Destaca el tratamiento privilegiado de la fachada del pabellón central con remate decorativo en el centro y los extremos que recuerdan al mundo secesionista por las peinetas, escudos y triglifos. Los niños ocuparían la parte izquierda y las niñas la derecha, en dos aulas por piso y por sexo. Contaba con guardarropas, retretes, urinarios y lavabos distribuidos a lo largo del edificio, además de biblioteca y museo escolar en la parte alta. Disponía de patio de recreo al aire libre segregado por valla y limitado por setos de arbustos y patio cubierto en las alas del edificio.
Posteriormente a su construcción se llevaron a cabo distintas reformas como cerramiento trasero con vallas entre 1930-1931, reparación de los daños sufridos durante la Revolución de Octubre entre 1934-1935 y los acaecidos durante la Guerra Civil se realizaron en 1942 bajo la dirección de Francisco José González López-Villamil. Capítulo aparte son las importantes reformas llevadas a cabo por Luis Cuesta que supusieron la ampliación del inmueble con la construcción de dos plantas sobre los primitivos pabellones laterales de una altura. Finalmente 1970 hubo un nuevo crecimiento con la adición de dos bloques en la zona trasera que no siguen premisas estéticas y que desentonan en el conjunto.

Texto de: Pozu Espinos

Teatro Virginia de Sotrondio (San Martín del Rey Aurelio)

El Teatro Virginia se encuentra en Sotrondio (San Martín del Rey Aurelio). Data de 1943, con estilo historicista atribuído a Manuel y Juan Manuel del Busto. Levantado por encargo de los hermanos Leandro y Elviro Sopeña para teatro, cine y sala de fiestas, lleva aproximadamente 30 años en desuso. Recibe el nombre de Teatro Virginia en honor a la madre de los promotores.
 Edificio destinado originalmente a teatro y cinematógrafo, de implantación urbana, cuidado diseño y considerables dimensiones, fue proyectado con un aforo de 356 butacas de patio y 257 localidades en anfiteatro; la sala de fiestas adjunta disponía de servicio de bar. Centrando el análisis en el volumen y configuración de fachada, que es lo que resta del planteamiento original, advertimos que es una pieza exenta, de gran altura, a la que corresponde un volumen de paralelepípedo irregular, correspondiendo en alzado con una gran nave cubierta a dos aguas, y otra de inferior altura a su costado, con otras dos aguas del cuerpo terrero. Teniendo los costados casi ciegos, algo necesario para el fin de ocio del interior, excepto la composición del lienzo más próximo y visible al frente, lo fundamental es su composición de fachada que se define como un reclamo cara al público/viandante, con un pórtico bajo sobre pilares pareados, en solución arquitrabada, para organizar taquillas y accesos con tejadillo independiente, y sobre éste el hastial con gran arcada en asa de cesta, enmarcado por sendos balcones volados (carentes hoy de barandilla) y orlados por recercos de gusto barroco, rematados en frontón quebrado y espejo, resueltos como volúmenes torreados esos esquinales. Alero sobre ménsulas talladas, pináculos y bolas: cartela central con el lettering original.
Su interior ha sufrido diversas transformaciones para adaptarlo al uso actual como cocheras. Instalación de las inapropiadas puestas en carpintería de aluminio. El edificio se encuentra en la actualidad afecto a las determinaciones de un Plan Especial en redacción.

Texto de: Roberto Álvarez Espinedo

Salón - teatro Clarín (Soto del Barco)

El Salon-Teatro Clarin de Soto del Barco se encuentra en la Plaza de Herminio de la Noval. Es de 1920 y tiene estilo ecléctico. Las fuentes refieren que fue edificado con capital indiano, sirviendo fundamentalmente en la temporada veraniega como cine, teatro y también baile, según el modelo de la época diríamos de "salón" o "pabellón de variedades".
Característico ejemplo de pabellón, dispuesto en la plaza-parque de la localidad y en los aledaños del el edificio consistorial, y con su fachada principal en un lado corto que se vuelca sobre la plaza para ganar así presencia urbana. Adopta planta rectangular desarrollada en una única altura, notable, y su volumen simple de pastilla hoy se ve alterado por la adición de nuevos cuerpos en la trasera. El costado libre ya no posee interés (se liberó en la reciente reforma, al derribar el cuerpo anexo que servía de cantina el salón-teatro), pero sí la composición del referido frente. Se conforma en tres calles, definidas por tres puertas: una amplia en el centro, dos de inferior luz en los costados, rematadas éstas en arco rebajado y la central con perfil mixtilíneo; las jambas se presentan trabajando el mortero del recerco a modo de sillares bien labrados, y disponiendo molduras con motivos de círculos y semicírculos. Una línea de imposta con aspas en relieve sirve de base para el poderoso peto, compuesto a base de pilastras sobre una suerte de plintos cajeados y con motivo de aspa, que rematan en otros más cortos, enlazados por volutas de perfil mixtilíneo. En el paño central, se dispone la leyenda "SALÓN-TEATRO/CLARÍN/Soto del Barco", flanqueado por sendas liras en bajorrelieve muy del gusto modernista primisecular. En el frontón superior, la fecha de su construcción "AÑO/1920". Así queda oculta la cubierta, a dos aguadas. El interior, totalmente renovado, sólo permite apreciar una disposición sencilla, con un breve vestíbulo separado del patio de butacas por un muro cóncavo, calado por dos puertas y un solado en cierta pendiente, que vuelca sobre la caja escénica, con materiales y dotación modernos, que se sirve por la trasera.
Cerró hacia 1974. A principios de la década de 2000 lo compra el ayuntamiento y lo rehabilita en 2002, reinaugurándose en mayo de 2005. Es entonces cuando se derriba el antiguo bar, entre el salón y el ayuntamiento, generando una especie de plaza, y se adosan en la trasera la nueva biblioteca y una cafetería. El mínimo anfiteatro desaparece con la rehabilitación, cuyo proyecto corrió a cargo de Alfredo García Menéndez, arquitecto municipal de Soto del Barco.

Texto de: María Fernanda Fernández Gutiérrez

jueves, 12 de mayo de 2016

Cristasa (Gijón)


Por encargo del Ayto de Gijón se realiza el proyecto de rehabilitación y adecuación como hotel industrial de una parte del conjunto de inmuebles de Cristasa, situados en La Calzada. La edificación ocupa la totalidad de la manzana delimitada por las calles Avenida de La Argentina, Alejandro Farnesio, Gran Capitán y Juan de Austria. Del conjunto de edificios que conforman el inmueble solo se plantea la rehabilitación y adecuación de la nave principal y de la nave secundaria que acomete longitudinalmente a la principal. El resto será demolido y se convertirá en zona verde. Según la Memoria del proyecto no existen datos fidedignos acerca de la construcción de la nave principal, pero estas mismas fuentes han podido constatar que en 1910 estaba ocupada por la Sociedad “J. Ramírez y Compañía” destinada a la fabricación de vidrio hueco. Parece ser que durante los años de la guerra civil, dicha nave se acondicionó como hospital militar, aunque no existe documentación al respecto. El 23 de Junio de 1947 se instaló en dicha nave la Sociedad Anónima Cristasa, constituida en Madrid, cuyo objetivo era la fabricación de vidrio y cristal en las variedades de plano, hueco, doblado y prensado. Las ventajas locacionales del edificio fueron el motivo de elección para su compra por parte de la Sociedad, en concreto la proximidad a materias primas y productos auxiliares y la cercanía del puerto. En Marzo de 1952 los inmuebles de Cristasa pasan a ser propiedad de D. Nicanor Noval Hevia, natural de Gijón, Armador de Buques y propietario de diversos negocios de carbón y maderas. En el momento de acometerse el Plan de rehabilitación el conjunto está deteriorado, si bien está ocupado en algunas de sus dependencias por una docena de empresas principalmente del ramo del metal. La rehabilitación fue realizada por el equipo de arquitectos formado por Javier Uría de la Fuente, Indalecio Prendes y Fernando Meneses. 

Fuente: Gijon.es

Edificio del antiguo compleo industrial Gijón Fabril

 Edificio de planta rectangular y cubierta a cuatro aguas, con dos pisos de altura y buhardilla con vanos en mansarda. La fábrica original era una estructura de mampostería y ladrillo con elementos de fundición. Ha sido restaurado recientemente. Está distribuido en tres volúmenes, siendo el central un amplio hueco de acceso cubierto, originalmente realizado a través de un tejado con luceras sustentado por medio de vigas metálicas, mientras que los dos volúmenes laterales que lo flanquean están planteados como espacios tradicionales para oficinas, estando los paños murarios distribuidos en dos pisos, visible a partir de la distribución de los amplios vanos, y mucho más acusados por línea de imposta en la fachada central. Originalmente estaba destinado a oficinas y viviendas del personal directivo de un complejo industrial denominado Gijón Fabril, que se construyó en el lugar a principios del siglo XX. Estaba dedicado a la fabricación de vidrio hueco y fue también fábrica de harinas. 

Fuente: Gijon.es

Faro de Cabo Torres (Gijón)



El Faro de Torres, de cuarto orden y cuya construcción data de 1923, está ubicado en un saliente del tramo final del Cabo Torres, del que recibe su nombre, entre las puntas Grande y Pequeña. Se compone de edificio y torre. El primero, de planta rectangular con dos pisos de altura habilitado como viviendas, con garaje y almacén, éste último espacio destinado originalmente a carbonera. Adosada al mismo, una torre de sección troncopiramidal y planta octogonal, orientada al NNE, que remata en linterna cilíndrica con ocho cristales. Un sistema de rotación con pesos, hace girar la luz blanca intermitente, con grupos de dos destellos y con alcance de 36 millas en días claros y 16 en brumosos. Fue electrificado en 1936, instalándose además una sirena para nieblas, que posteriormente fue sustituida por otra más moderna. Se ha restaurado en el 2005 como sala de exposiciones y biblioteca arqueológica.

Fuente: Gijon.es

Estación de ferrocarril de Sotiello (Gijón)

Edificio principal de la estación en la localidad de Sotiello, de la línea Sama-Gijón del Ferrocarril de Langreo, calificada de tercer orden. Se trata de un edificio de planta rectangular con cubierta a cuatro aguas y dos pisos, y disposición regular y simétrica de vanos, adintelados en el piso superior y rematados en arco de medio punto en el inferior. Presenta una tipología de estación siguiendo modelos ingleses, de construcción en lateral y paralelo al trazado ferroviario. La planta superior tenía la función de vivienda del jefe de estación, mientras que la inferior estaba destinada al servicio de ferrocarril, por lo que se distribuía el espacio en sala de pasajeros y mercancías, despacho y oficinas, cocina y dormitorio para el caminero y guarda del paso a nivel. Forma parte de un amplio conjunto de edificios y anejos, almacenes, casetas de enclavamiento, cocheras, que completan una estación del ferrocarril minero en esta localidad, que es la más importante del ramal Sotiello-Musel. Data de 1907.

Fuente: Gijón.es

jueves, 5 de mayo de 2016

Palacio de los Flórez Estrada (Somiedo)

El linaje de los Flórez estuvo unido a la vida económica y política del concejo desde hace muchos años, aunque su incidencia no fuese tan significativa como el de los Caunedo, Omaña o Alba. Será desde finales del siglo XVIII cuando el nombre de la familia alcance mayor relevancia: Flórez Estrada (padre) se va a significar por su actitud progresista frente a los efectos residuales del régimen señorial que seguían atenazando el desarrollo económico del concejo (mayorazgos, diezmos...). Don Álvaro Flórez Estrada, hijo del anterior, economista, diputado por Asturias y ministro de Estado (1820-1823) encarnara la figura de político liberal, cuyo quehacer sobrepasa el estrecho margen del concejo que le vio nacer para brillar con luz propia en la turbulenta España de la Restauración.
En el marco incomparable del valle de la Pola, a la orilla del río Somiedo y casi escondido bajo la sombra de árboles centenarios, se encuentra el solar de los Flórez Estrada. En el palacio se aprecian actualmente diversos añadidos que enmarcaran, en parte, lo que debió ser la primitiva construcción. Esta tendría su origen en una torre central de estructura cubica con tres plantas en alzado con tres planas, cuyas trazas al exterior se corresponden con edificaciones asturianas similares propias de los siglos XVI y XVII, a la que se añade un cuerpo rectangular ligeramente más bajo hacia el lado oeste y formando un ángulo recto con la propia torre. Posteriormente, en este caso el tipo de fábrica parece corresponder ya al siglo XIX, se completaría la construcción con otro cuerpo de dos plantas en cuyo extremo se incluye la actual capilla. Todo ello en sentido longitudinal a partir del lado este de la antigua torre.
De todo el conjunto se privilegia la fachada orientada hacia el sur, donde se coloca una escalera de planta elíptica y tramos en disminución de la torre. Una airosa balaustrada de piedra recorre los espacios situados entre los tres pilares que sostienen la galería de madera rompiendo en parte la severidad pétrea del conjunto. Un pequeño balcón, orientado hacia el este en el tramo que sobresale haciendo ángulo, repite el motivo de la balaustrada de la terraza, y sobre el vano que lo comunica con el interior muestra el escudo con las armas de los Flórez. Completa el conjunto de la fachada la capilla adosada al lado este, abierta hacia el sur mediante un pequeño pórtico con cubierta apoyada sobre columnas de madera dentro de la más pura tradición asturiana. Una gran puerta, rematada con arco de medio punto, comunicaba con el interior de planta rectangular.

El material utilizado en la fábrica es sillarejo y mampostería en los muros, revocado en la fachada principal, mientras que se reserva el sillar para los esquinales y marcos de los vanos. Es este un aspecto constructivo que se repite en la mayor parte de las edificaciones del concejo. El conjunto del palacio, aunque no pueda adscribirse a un estilo arquitectónico definido claramente, mantiene una cierta coherencia, predominado la tradición constructiva asturiana, con aspectos decorativos muy matizados. 

Actualmente, se usa como hotel.

Bibliografia: Arte en los concejos de Belmonte, Salas, Somiedo y Yernes y Tameza 

sábado, 30 de abril de 2016

Iglesia de Santiago de Nembra (Aller)

(C) Amigos del Texu 
De Moreda arranca una carretera en dirección sur que, al poco, se bifurca en dos direcciones: una al oeste, hacia Villanueva y Boo y la otra, al este, que conduce a las parroquias de Nembra y Murias por el valle del río Negro. Es esta última la que debemos tomar. La iglesia parroquial de Nembra está muy cerca de dicha carretera.
En 1936 fue destruido el primitivo templo, probablemente de origen románico o gótico aunque  con las inevitables reformas posteriores. La antigua iglesia de Nembra desapareció durante la contienda entre hermanos que sufrió España durante los años 1936 y siguientes. Se constituyo la junta de vecinos que decidió reconstruirla junto con la casa rectoral. El presupuesto aproximado ascendió a 40.000 pesetas. A la nueva iglesia se le dio un giro con respecto a la anterior, de unos 30 grados, y tiene el eje sensiblemente perpendicular al de la carretera general.
Poco después de tan luctuoso hecho, en 1938, se empezó a construir uno nuevo en estilo neo románico y con sólidos materiales, templo que continua actualmente. Las mujeres transportaban piedras del cercano río Negro. Los hombres trabajaban en el levantamiento de las paredes. Los técnicos que dirigieron la obra lo hicieron también desinteresadamente  ya que de alguna manera había que intentar no gastarse las 40.000 pesetas. Durante la construcción de esta iglesia falleció un hombre. Maximiano el de La Carrera, accidentado cuando arrancaba las piedras en la cantera de Escrita.
 
El actual edificio de Santiago de Nembra, es como dije antes, de 1938 aunque es posible que se reaprovechará algún elemento solido de la primitiva construcción. La obra se empezó a construir en abril de 1938 y la tenían techada el 2 de noviembre de 1939.   En frente de la iglesia hay un tejo que se plantó sobre el año 2000. Tiene planta rectangular con una capilla adosada al muro izquierdo. En la portada, podemos ver puerta de medio punto flanqueda por dos jambas, con dintel y doble arquivolta. Sobre la puerta, tres vanos de medio punto separados por parteluz y sobre estos, un óculo. Coronando la iglesia, una espadaña con doble campana, rematada en un frontón ornamentado con una cruz.

Existe una leyenda que, de ser cierta, reflejaría la antigüedad del poblamiento de este lugar, retrotrayéndose nada menos que a los tiempos iniciales de la Reconquista. Se refiere a que en el Pico Moros (entre las parroquias de Nembra y Moreda), un magnate al servicio de Don Pelayo, Fruela, fue derrotado por los musulmanes a los que, no obstante, impreco con la famosa frase “Nembraros eis de mi a pesar de vos”. Se dice que “Nembra” viene de “Nembraros” y, de hecho, este lema figura en un escudo que existe en la casa de Doña Teresa Solís con un añadido “y a placer de mí”. En dicho escudo figuran armas de los Castañón, apellido genuinamente allerano. Por otra parte, tanto el lema como el motivo heráldico citados han sido incorporados al escudo del concejo de Aller.

Existe en Nembra una costumbre que dudamos que haya en otro lugar de Asturias relacionado con la Iglesia: la noche de final de año, y en dos potes diferentes, se depositaban papeles, conteniendo unos los nombres de los santos mas significativos y que más devoción suscitaban entre las gentes de la familia, y otros los nombres de santas. “Echar los santos” se llama a esta operación. Luego diciendo el nombre de la persona a la que se echaban los santos, se sacaba un papel de cada pote y se le entregaba al mencionado  una pareja, santo y santa, que le habían caído en suerte,  y a los que se encomendaba, rezaba e invocaba todo el año.

“a todos los santos y santas
Que nos tocaron en suerte
Nos favorezcan en vida

Y a la hora de la muete”


Fuentes consultadas: El románico y el gótico en Asturias; Ruta por los pueblos de Aller;Archivo histórico de Asturias. 

Palacio de Abajo (Cenera, Mieres)

En el centro de la localidad de Cenera, se halla este palacio del siglo XVIII conocido como el Palacio de Abajo. Perteneció a una rama de la familia Cachero, noble linaje que procedente del concejo de Riosa, se asienta en el valle de Cuna a mediados del siglo XVI.
Se trata de un bloque sobrio, más cercano a las pautas de la arquitectura tradicional que al ornamento barroco. Construido de mampostería de piedra concertada, que se presenta revocada, deja la sillería para las cadenas esquineras y los recercos de los vanos. Destaca el frente meridional, que se organiza bajo las pautas de la simetría, con el gran portón de entrada dintelado en el eje de la composición cuya clave se labra un mascaron sonriente y un motivo de acanto junto con la fecha de construcción, 1736. EN el piso primero se abren balcones enrasados con antepechos de madera tornados y vuelva un corredor de madera sobre ménsulas en el centro. La planta es rectangular, y  se desarrolla en dos pisos, con una estructura espacial muy modificada, al haberse dividido en cuatro viviendas en el año 1997, conservándose un zaguán del que arranca la escalera que conduce al piso alto, donde se conserva un espacioso salón.  Dentro del corredor y en su parte central se encuentra el escudo barroco ricamente decorado que recoge las armas de los Cachero de Riosa. Esta divido en cuatro cuadrantes y coronado con timbre de yelmo. Este palacio fue declarado BIC en 1995.


Fuente: Marta Llavona

Palacio de Arriba (Cenera, Mieres)

Palacio perteneciente a la familia Bernaldo de Miranda. Los orígenes del palacio pueden remontarse al siglo XVI, aunque sufrió una importante remodelación en el año 1755 según aparece en el dintel de un balcón situada en la fachada este que tiene labrada la siguiente inscripción “hizo esta obra Díaz de Riosa año 1755”. Sobra la puerta de entrada principal, dovelada en arco de medio punto, se conserva un reloj de sol fechado en 1808 en el que figura también una inscripción: “me hizo Antonio Fernández presbítero año de MDCCCVIII. Soy  de Francisco Fernández de Miranda y Tobar”. Responde al tipo de quintana tradicional asturiana al seguir un programa abierto que incluye la casa, las cuadras, una pequeña capilla dentro del recinto del palacio, un puente y un palomar cilíndrico de cubierta cónica. La estructura del edificio es de planta cuadrada, con espacios de trabajo (cuadra, caballerizas, bodegas, llagas y cocina) en la planta baja y las habitaciones y salas importantes en la primera planta. Exteriormente se manifiesta esta diferenciación con un piso bajo casi ciego, sin más huecos que los portones de entrada y una serie de saeteras abocinadas, mientras que en el piso superior se abren cinco balcones enrasados con la fachada y rodeados de sillar.
El edificio fue catalogado BIC en 1995 y hoy en día se le da uso como hotel.


Fuente: Marta Llavona

Palacio de Don Francisco Sánchez de Caso (Cerébanes, Peñamellera Baja)

La pequeña aldea de Cerébanes pasaría desapercibida si no fuera porque entre su caserio se encuentra  un edificio de singulares características, el Palacio de D. Francisco Sánchez de Caso. Se levanto entre 1733 y 1734, según la inscripción grabada sobre una de las puertas. Desgraciadamente fue incendiado durante las guerras carlistas y se encuentra en un lamentable estado de ruina, resistiendo el paso de los siglos gracias a su excelente factura.

La puerta principal adintelada se sitúa en el centro marcando el eje de simetría de la composición. Sobre ella t res balcones enrasados, el central con moldura de orejas, flanqueado por dos escudos protegidos por guardapolvo recto y muy deteriorados. En lo alto del muro se descubre una hornacina venerada con la imagen de la Virgen de Guadalupe, a quien Don Francisco, que había hecho fortuna en México, dedico una capilla en Cerebanes. Es de destacar en este palacio la singularidad que suponen las numerosas inscripciones que conserva, labradas en los dinteles de puertas y ventanas. Se trata de jaculatorias e inscripciones piadosas y conmemorativas, además de varias fechas señalando las etapas constructivas y el nombre del propietario.

Fuente: Marta Llavona 

viernes, 29 de abril de 2016

Palacio de Don Matías Faes de Miranda (Carabanzo, Lena)

En la localidad de Carabanzo en el concejo de Lena se encuentra el Palacio de Faes de Miranda, de estilo barroco. Fue levantado por don Matian Faes y Jovellanos, según consta en su diario, en el ultimo tercio del siglo XVII. El inmueble estaba destinado a ser la residencia de la familia de Lena. 

  Se encuentra en mal estado de conservación quedando únicamente en pie una hermosa torre situada en una esquina del conjunto. El resto de las edificaciones se encuentran en estado de ruina aunque se conservan algunas fotografías antiguas en las que se puede apreciar que se trataba de un cuerpo abierto en dos arcos situados junto a la torre.

La gran torre esta compuesta de tres plantas separadas por líneas de impostas. Tiene un balcón volcado y encuadrado por marco moldurado en su fachada principal que mira hacia el valle. Sobre este en el centro del hueco se encuentra el escudo de  pequeño tamaño con timbre de yelmo. Mientras, en el piso alto, entre dos ventanas, se encuentra el gran escudo principal con las armas de la familia Faes. Sustenta el escudo un hombrecillo flanqueado por dos leones sobre cuyas cabezas se asientan dos desafiantes soldados, armados y en pie. El conjunto esta construido con muros de mampostería de piedra reservando los sillares para las cadenas esquineras y cercados de huecos. 


Fuente: Marta Llavona

El Torreón (El Condado, Laviana)

(C) Antonio Alba
Entre la arquitectura civil del concejo de Laviana se conserva un notable caserío y un torreón medieval de especial interés, situados en la localidad de El Condado, en Laviana, que fue declarado Monumento Histórico Artístico.
Al torreón conocido también como “El Castillo”, se le atribuye un origen romano, como a otras torres, y una posterior reedificación en época de  Alfonso I el Católico con fines defensivos, pero  la obra es medieval, posiblemente del siglo XIV. La función defensiva de la torre queda manifestada por su posición elevada y dominante sobre un espolón de piedra  caliza que sobresale por encima del núcleo urbano y desde el que se podía controlar el paso del camino de Oviedo a Campo de Caso, paralelo a cauce del río Nalón.

De planta rectangular, presenta tres pisos: el inferior utilizado como calabozo, el segundo accesible por un arco de medio punto, y el tercero muy macizo son apenas huecos. De la construcción original se conservan los muros de mampostería de piedra y sillares en las esquinas, de la planta baja que contiene la caja de la escalera el hueco de acceso y tres pequeñas saeteras. En una esquina de la fachada oeste tiene el escudo de armas sobre un paramento de hormigón. La distribución interior ha sido totalmente remodelada. 

Fuente: Marta Llavona

El Palacio de Camposagrado (Langreo)

El Palacio de Camposagrado de Villa en Langreo, también conocido como Palacio Dorado esta declarado Monumento Artístico. Junto con el edificio del Palacio forman un singular conjunto la vieja torre, la capilla y sus dependencias.
La casa, que fue el antiguo solar de la familia Bernaldo Quirós, cuenta con una capilla anexa de estilo popular, muy remozada por obras posteriores, esta dedicada a San Cristóbal y en su cripta están enterrados los últimos marqueses.  Esta compuesta de dos alturas separadas por imposta de sillería y una planta bajo cubierta con amplio balcón. Las fachadas tienen diferente tratamiento: la principal e de piedra vista con dos plantas, la fachada visible desde la carretera, de mampostería de arenisca revocada, tiene tres plantas  con la sillería vista en los recercos de los balcones alargados enmarcados y las esquinales.

Al otro lado de la carretera, que parte la finca en dos, se encuentra un antiguo torreon de planta cuadrada conocido como “Torre de Villa”. Construida con mampostería de piedra tosca esta compuesta de tres pisos, de  estilo sobrio renacentista. El piso inferior se levanta sobre cuatro arcos escarzanos y tiene la cubierta abovedada. El piso siguiente ofrece huecos adintelados, con madera, y, el piso alto, separado por una línea de impostas, es un desván bajo cubierta a cuatro aguas y forma piramidal. 

martes, 19 de abril de 2016

Teatro Riera (Villaviciosa)

La parcela ocupa una posición dominante, que le convierte en un referente dentro del hoy casco antiguo de Villaviciosa.  El Teatro Riera se encuentra en la Plaza Obdulio Fernández en Villaviciosa.  El proyecto se aprobo en 1945 y se inauguro en 1945. Se atribuye a Fernando Cavanilles Batalla. 

En este sentido, su diseño va a buscar el diálogo con su entorno, inspirarse en él, puesto que eclecticismo y referencias históricas menudean en su entorno: el ábside de la iglesia románica de La Oliva o las escuelas graduadas que se abren a la plaza de Obdulio Fernández Pando. El proyecto resulta ambicioso tanto por las dimensiones en planta y altura del edificio, como por el lenguaje historicista empleado y, sobre todo, por la fórmula del teatro-cinematógrafo combinado con oficinas y viviendas. En cuanto a la composición de las fachadas, se basa en la diferenciación y mayor carga decorativa de la principal, abierta a la plaza, respecto a las laterales, algo más sobrias, y la trasera, poco cuidada. El frente se compone simétricamente con un cuerpo central de mayor anchura y altura, flanqueado por otros dos, más estrechos y con tejadillo independiente; el cuerpo central presenta una breve escalinata que precede en el bajo a una triple arcada de medio punto, moldurada y con la clave despiezada, que da acceso a un vestíbulo exterior abierto. Vuela ante el primer piso un balcón corrido, con mensulones, cerrado con balaustrada de fábrica, al que se abren tres puertas balconeras enfatizadas por una moldura con orejas y de nuevo clave despiezada. En el segundo se practican vanos prácticamente cuadrados, con similar moldura y orejas. Una breve cornisa remata este cuerpo en horizontal, continuando la línea del alero de los cuerpos laterales. Se define el tercero como un buhardillón con tres ventanas en las que se inscriben columnas de orden jónico sobre alféizar moldurado, definiendo una logia abierta o terraza inferior. Remata en un sencillo entablamento sobre el que vuela un alero notable por el trabajo de carpintería. Los cuerpos laterales están en perfecta sintonía con el central y conectan con las fachadas a las calles del Agua y del Sol, reiterando la existencia de balcón volado en el piso principal (con motivo semicircular en la clave de la puerta balconera) y ventana con orejas en el segundo.

La cabina de proyección se organizó con su propio acceso independiente mediante una estrecha escalera, teniendo segregado un cuartín (el cuarto de máquinas) donde estaban la bobinadora y el rectificador, así como el lavabo. Se dotó de un doble Super Ossa 42, con rectificador y amplificador, lámparas de xenio y sonido mono, un modelo característico de aquella época y de producción nacional . Dio servicio sin alteraciones hasta 1954, cuando se sustituye por un Westarc. En los 70 se instala un Westrex. Bajo proyecto de Pedro Quero y Edgar Robledo, ya como equipamiento municipal, el teatro fue completamente rehabilitado e inaugurado el 11 de septiembre de 2008.

La promoción, financiación, propiedad y explotación (sólo al principio) temporal del Teatro y cine Riera se debe al industrial Laureano Riera García, miembro de una conocida familia del concejo dedicada al negocio de la alimentación tanto en Villaviciosa como en Gijón. En lo relativo al aforo, contó con 410 localidades en el patio de butacas y otras 100 en general. Aunque el proyecto date de 1942, el inmueble no se inaugura hasta el 21 de noviembre de 1945 y cerrará sus puertas el martes 6 de mayo de 2002, para reinaugurarse en 2008. El salón simultaneó las proyecciones cinematográficas con la actividad teatral, así como con los acontecimientos culturales más destacados de la villa, en virtud de la cesión gratuita del mismo para albergar actos propios del consistorio, la mancomunidad u otras instituciones de la zona.

Texto de Roberto Álvarez Espinedo y María Fernández Gutiérrez.

domingo, 17 de abril de 2016

Cine de Piñeres (Aller)

Este cine parroquial se encuentra en Riocastiello de Piñeres. Su construcción data de 1959 y se cerró en 1972. Su contratista fue Adolfo Cordero. 
El edificio, levantado a dos alturas, se adosa al templo parroquial por su flanco meridional, sustituyendo al antiguo cabildo de factura tradicional. Consta de un cuerpo anterior, cubierto a tres aguas y con alero sobre mensulillas de madera, que cobija, en planta baja, el vestíbulo, con el ambigú y la taquilla en un cuerpo ubicado en su zona central, justo entre los dos accesos al patio de butacas. En la planta superior, a la que se subía mediante escalera exterior de patín, descubierta y en el flanco libre, se ubicaba la cabina de proyección y un anfiteatro que se dotó con el mobiliario (fundamentalmente las sillas) provenientes del salón parroquial. Su fachada se organiza mediante una marquesina volada y apoyada en dos breves pilares de perfil decreciente que separan tres grandes vanos acristalados (los de los extremos funcionan también como accesos) cuya carpintería es de madera. En el piso se abren también tres generosos ventanales ordenadamente dispuestos. Dicha fachada se carga y luce imitando despiece de sillares en la planta baja y las cadenas angulares. La sala de proyecciones se cubría a dos aguas, con el caballete paralelo al lado largo, y contaba con pasillos longitudinales por los laterales, aprovechando la disposición de los pilares que sustentaban la cubierta. Contaba con unas 230 butacas y un amplio escenario, cuyas medidas eran de 2,5 m. de altura por 3 m. de ancho y 11 m. de largo. Detrás del escenario se situaba la pantalla, fija, y un camerino. El cuerpo de la sala apenas conserva ya la cubierta. Sin embargo, el cuerpo anterior que cobija el vestíbulo, la taquilla, el ambigú, etc., parece estar en aceptables condiciones.
Desde 1952, D. Carlos, párroco de San Pedro de Piñeres, ya proyectaba películas en el bajo de la casa rectoral, con una capacidad aproximada para 60 personas. En 1959, un nuevo párroco, D. Bonifacio, que había continuado con la actividad, decide levantar un edificio ya dedicado a cinematógrafo, adosado a la iglesia y a consta del derribo del antiguo cabildo existente. Las sesiones eran, en un principio, en sábado y domingo. Más adelante se ampliarán a los lunes y viernes (viernes y sábados con película diferente). El horario era: lunes, viernes y sábado a las 20:00 horas en invierno y 21:00 horas en verano. Los domingos, tres sesiones, a las 12, 17 y 21 horas. El propio párroco era el administrador, encargándose de la economía y las relaciones con la Sociedad General de Autores. Cerró en 1972.
En 1959, con diez años de edad, empieza como ayudante de operador José Manuel Fernández Díaz, natural de Piñeres. Al año siguiente ocupará el puesto de operador hasta 1964. D.ª Piedad Fernández se ocupaba de la taquilla.


Fuente: Roberto Álvarez E.