sábado, 7 de mayo de 2016

Restaurante Casa Jamallo (Quirós)

Casa Jamallo se encuentra en Quirós. Es un restaurante de cocina tradicional de tipo montañés, es decir, que abundan potes y carnes de caza. El menú por semana es de 9 euros (con café incluido) y las raciones son abundantes. Utilizan materia prima de calidad y los postres son caseros, cosa que se agradece. Recomendamos el postre de "tarta garruxa", tarta típica quirosana. Algo que me gusta mucho es que tienen pan de escanda, ya que no hay nada mejor que un pan asturiano para acompañar un buen pote. Fue elegido mejor chigre del 2015. Os dejamos la descripción que ponen en su web: 

"La familia Jamallo nos viene ofreciendo una cocina tradicional asturiana fundamentada en los productos de la tierra desde hace 50 años. Enclavado en Quirós, en el incomparable marco natural de la montaña central asturiana, a solo 45 km de Oviedo, capital del Principado de Asturias. En el restaurante Casa Jamallo podemos disfrutar de la esquisitez de sus productos de caza (Jabalí, Corzo, Venado) y de la carne roxa asturiana. Esta cocina basada en la carne se complementa con los productos cultivados en las huertas propiedad de la familia, donde destacan la calidad de las fabas. 
 Su emplazamiento privilegiado permite al visitante distintas posibilidades, desde recorrer en bicicleta la Senda del Oso, hacer escalada en la Escuela del Llano o bien subir a los magníficos puertos de Agüeria con sus altas cumbres de Peña Rueda y el Macizo de Ubiña."

Web: enlace
Facebook: enlace

CASA JAMALLO:
Ctra General Barzana, 62
33117 Barzana, Quirós.

Tlfn: 985 768 133 - 985 76 81 02.

Postre asturiano: tarta garrucha de Quirós

La tarta garrucha es típica del concejo de Quirós (que la sirven muy buena en Casa Jamallo por cierto) y es difícil de encontrar fuera de esta zona.  Es una receta muy antigua que se elaboraba en ocasiones especiales, pero sobre todo en época otoñal. Los ingredientes principales son castañas y manzanas. Os dejamos la receta de La cucharina mágica y una de sus fotos para endulzaros un poco el día. 

jueves, 5 de mayo de 2016

Palacio de los Flórez Estrada (Somiedo)

El linaje de los Flórez estuvo unido a la vida económica y política del concejo desde hace muchos años, aunque su incidencia no fuese tan significativa como el de los Caunedo, Omaña o Alba. Será desde finales del siglo XVIII cuando el nombre de la familia alcance mayor relevancia: Flórez Estrada (padre) se va a significar por su actitud progresista frente a los efectos residuales del régimen señorial que seguían atenazando el desarrollo económico del concejo (mayorazgos, diezmos...). Don Álvaro Flórez Estrada, hijo del anterior, economista, diputado por Asturias y ministro de Estado (1820-1823) encarnara la figura de político liberal, cuyo quehacer sobrepasa el estrecho margen del concejo que le vio nacer para brillar con luz propia en la turbulenta España de la Restauración.
En el marco incomparable del valle de la Pola, a la orilla del río Somiedo y casi escondido bajo la sombra de árboles centenarios, se encuentra el solar de los Flórez Estrada. En el palacio se aprecian actualmente diversos añadidos que enmarcaran, en parte, lo que debió ser la primitiva construcción. Esta tendría su origen en una torre central de estructura cubica con tres plantas en alzado con tres planas, cuyas trazas al exterior se corresponden con edificaciones asturianas similares propias de los siglos XVI y XVII, a la que se añade un cuerpo rectangular ligeramente más bajo hacia el lado oeste y formando un ángulo recto con la propia torre. Posteriormente, en este caso el tipo de fábrica parece corresponder ya al siglo XIX, se completaría la construcción con otro cuerpo de dos plantas en cuyo extremo se incluye la actual capilla. Todo ello en sentido longitudinal a partir del lado este de la antigua torre.
De todo el conjunto se privilegia la fachada orientada hacia el sur, donde se coloca una escalera de planta elíptica y tramos en disminución de la torre. Una airosa balaustrada de piedra recorre los espacios situados entre los tres pilares que sostienen la galería de madera rompiendo en parte la severidad pétrea del conjunto. Un pequeño balcón, orientado hacia el este en el tramo que sobresale haciendo ángulo, repite el motivo de la balaustrada de la terraza, y sobre el vano que lo comunica con el interior muestra el escudo con las armas de los Flórez. Completa el conjunto de la fachada la capilla adosada al lado este, abierta hacia el sur mediante un pequeño pórtico con cubierta apoyada sobre columnas de madera dentro de la más pura tradición asturiana. Una gran puerta, rematada con arco de medio punto, comunicaba con el interior de planta rectangular.

El material utilizado en la fábrica es sillarejo y mampostería en los muros, revocado en la fachada principal, mientras que se reserva el sillar para los esquinales y marcos de los vanos. Es este un aspecto constructivo que se repite en la mayor parte de las edificaciones del concejo. El conjunto del palacio, aunque no pueda adscribirse a un estilo arquitectónico definido claramente, mantiene una cierta coherencia, predominado la tradición constructiva asturiana, con aspectos decorativos muy matizados. 

Actualmente, se usa como hotel.

Bibliografia: Arte en los concejos de Belmonte, Salas, Somiedo y Yernes y Tameza 

lunes, 2 de mayo de 2016

El traslado del ayuntamiento de Collanzo a Cabañaquinta (Aller)

El traslado del Ayuntamiento y capitalidad del concejo desde la Pola de Collanzo a Cabañaquinta, va ligado a un hecho político. La Revolución septembrina de 1868, de la que fue cabeza el Marqués de Castillejos, General Prim y Prats, intimo amigo de Xuanón de Cabañaquinta. Pero en este hecho del cambio de capitalidad del Concejo y traslado del Ayuntamiento, no ha tenido intervención alguna Xuanón, a pesar de la dicha amistad que le unía con su tocayo el Marqués de Castillejos. No tuvo intervención, porque era muy cauto en materia política y se sabe que no comulgaba con las ideas del partido liberal del que era cabeza el general Prim y quien sabía perfectamente de su amigo Xuanón que era carlista. Lo consignamos por ser un hecho trascendental en la historia de Aller de esa época. Tuvo un papel segundón el también carlista y amigo de Xuanón, Don Norberto Solís Pumarada, de Bello, y entonces alcalde de Aller, hasta que la junta revolucionaria de Aller, lo destituyó y nombró Presidente o Jefe de la misma al liberal Don Juan Gregorio García Lobo, después al constituirse los ayuntamientos liberales, fue alcalde de Aller. 
 Don Juan Gregorio García Lobo, conocido en su época por el asturiano nombre de “Tiu Xuanín”, nació en Bello, concejo de Aller, el día 8 de febrero de 1824 y fue bautizado en la Iglesia Parroquial de Santa Eulalia de Bello el día 11 de febrero de 1824, cuyo bautismo se encuentra inscrito en el libro de bautizados que da principio en 24 de noviembre de 1809 y termina en 1859, folio 59. 
 En el se hace costar que fue bautizado “Sub conditione”, pues ya se le había administrado este sacramento de necesidad por el feligrés Manuel Pérez. Era hijo de José García y de María Lobo; nieto por línea paterna de José García y Jacinta Suárez. El padre era natural de Bello, la madre de Boo; el abuelo y la abuela paternos de Bello; el abuelo materno de Boo y la abuela materna de Soto. Fueron sus padrinos Juan Pérez, de Bello y Rosenda García. No dice nada su inscripción de bautismo, pero el padrino, Juan Pérez, pudo ser el esposo de Rosenda García, seguramente por el apellido, pariente del inscrito, aunque los Pérez son de antiguo de Pelúgano y Bello. Era párroco de Bello, el reverendo Don Carlos del Fueyo Castañón. 
 Don Juan García y Lobo, casó con Doña Matilde Velasco de Laburu, hermana de Brígida Velasco de Laburu, esposa de Xuanón de Cabañaquinta así que ambos eran concuñados, por estar casados con dos hermanas hijas de Don José María Velasco Céspedes, natural de la villa de Mieres, de profesión veredero de tabacos, y de Doña María de la Cruz – Antonia de Laburu, natural de la villa de Bilbao, en las, por entonces denominadas, provincias vascongadas. Juan Prim y Prats, Marqués de Castillejos, a bordo de la fragata de guerra « Zaragoza», en la bahía de Cádiz, el día 18 de septiembre de 1868, dio un manifiesto a sus compatriotas y correligionarios incitando a las armas a todos los españoles. 
En 19 de septiembre reunidos en Cádiz, con el brigadier Topete y el general Nouvillas, publicaron un boletín extraordinario en el que manifestaban al país cuales eran sus intentos y los móviles de su conducta. Cádiz, con la armada anclada en su puerto y toda la provincia declararon que negaban su obediencia al Gobierno de Madrid e incitaban a todos los españoles a acudir a las armas. 
La revolución consumada de Cádiz constituyó una Junta Provisional presidida por Don Juan Bautista Topete; en Sevilla, formose otra Junta Revolucionaria y publico su correspondiente manifiesto. A Sevilla sigue Córdoba, y así, casi toda Andalucía se levanta a favor de los revolucionarios de Cádiz y Sevilla y de sus ideas liberales. La revolución que ya se consideraba como un hecho en toda la península pues se levanta El Ferrol y varias provincias del norte. Hombres notables de los partidos liberales organizan en Madrid una Junta provisionalisiona mientras llega la definitiva elaborada por sufragio universal que determinó confiar el Gobierno Provl de la nación a los generales Serrano y Prim. Mientras esto, en los pueblos, también se constituían Juntas revolucionarias. En Aller, la Junta Revolucionaria en lugar de constituirse en la capital, la Pola de Collanzo, se constituyó en Cabañaquinta. 
La presidió Don Juan García Lobo y formaban como vocales y secretario otros liberales de Cabañaquinta. Xuanón, no podía pertenecer a esta Junta porque no era liberal. Tal Junta, tomó el acuerdo de dirigirse al alcalde de Aller, pero el alcalde vivía en Bello, en La Casona, era a la sazón Don Norberto Solís Pumarada, carlista, como Xuanón; seguramente tenía buen conocimiento de la revolución. La Junta Revolucionaria de Cabañaquinta, salió una noche del mes de septiembre de 1868, en caballos portando escopetas, algunas de avancarga, se dirigieron a Bello, a casa del Alcalde, a la que accedieron desde la calle denominada El Calellón, muy cerca de la iglesia, una vez allí , con la culata de las armas picaron a la puerta de La Casona hasta que Don Norberto Solís Pumarada salió a la solana que da al Calellón: -“Qué queréis a estas horas”. Contestando los integrantes de la Junta Revolucionaria, -“Queremos que entregue la llave del Palacio Municipal”. Don Norberto, que conocía bien a los componentes y sabía su ideal político, estaría sin duda nervioso, conociéndolos de antemano y oyéndoles llegar bajo los gritos de “¡Viva la libertad!”,...”¡Abajo los Borbones!”, los golpes en la puerta principal, sita debajo de la solana, de los culatazos de las armas optó por tirarles desde ella, al callejón, la pesada llave de hierro del Palacio Municipal de Collanzo. 
 De esta forma las gentes armadas de la Junta Revolucionaria de Aller, se dirigieron hacia Collanzo, La Pola de Collanzo, como entonces se llamaba la capital administrativa de Aller, donde abrieron la puerta de las Consistoriales y procedieron a su saqueo, rompiendo los retratos de Isabel de Borbón y destruyendo los emblemas de la monarquía, cogieron la vara de tallar los quintos y los libros de actas para salir a uña de sus corceles hacia Cabañaquinta, dejando a Collanzo desolado y alarmado. Llegados a Levinco, se bajaron de sus caballos y allí, debajo de un hórreo existente al lado del Camino Real, la Junta deliberó donde instalarían el nuevo Ayuntamiento liberal. Aprobaron la propuesta de su Presidente Don Juan García Lobo, de instalar el Ayuntamiento en Cabañaquinta, en una casa de su propiedad que a la sazón se encontraba vacía, en lo que hoy es calle del Marqués de San Feliz, número 5, de planta baja y piso alto. En el bajo, el depósito municipal con una ventanina a la calle principal con reja de hierro y en el primer piso o planta alta, las oficinas y el salón de juntas. A toda esta política de hechos consumados liberales estaba ajeno Xuanón, carlista él, y amigo de los Borbones. 
Posteriormente a los hechos relatados, así lo vino a demostrar permaneciendo en actitud pasiva a pesar de la amistad personal que le unía con el General Prim, marque de los Castillejos. Mientras tanto, en Madrid la junta suprema Revolucionaria confiaba la formación de un gobierno provisional que se encargase de la administración del país hasta la reunión de las Cortes Constituyentes. En tal Gobierno Provisional el ministro de la Guerra fue el general Prim. La Junta Revolucionaria ofreció su apoyo con más o menos satisfacción y premura como hicieron en todas las demás provincias españolas. Así el 9 de octubre de 1868 ya estaba instalado el Gobierno Provisional concluyendo la primera parte de aquella “Gloriosa Revolución”. El 13 de octubre del mismo año se publicó una circular por el Ministerio de la Gobernación para que las Juntas procediesen a la elección de Ayuntamientos, y el 21 de octubre quedaron constituidos en todos los municipios quedando legitimados para ejercer sus funciones. Aller no podía ser una excepción y de esta forma quedó constituido el Ayuntamiento liberal de Aller, bajo la presidencia del Alcalde Don Juan García Lobo, el mismo que había sido jefe de la Junta Revolucionaria de Aller.
 Como concejales debemos deducir más que seguro que fueron el resto de los componentes de tal Junta. Del edificio número 5 de la calle del Marqués de San Feliz, todavía hoy se conserva una pared, que era medianera con la casa número 7 de la misma calle. Y como resto de aquel Ayuntamiento, se conserva un gran banco como de unas ocho o nueve plazas y reposabrazos para asiento de los concejales y un gran sillón a juego con el banco y cuyo respaldo sobresalía respecto a este, para asiento del alcalde. Prestando servicio en el ya desaparecido Juzgado de Distrito de Aller, en Cabañaquinta, y son muebles de muy sólida construcción en nogal, seguramente de los últimos años del Siglo XIX. La casa número 5 de la calle Marqués de San Feliz fue destruida por el Ayuntamiento de Aller, ya de su propiedad, por amenaza de ruina a partir de 1947 quedando vestigios hasta mediados de los cincuenta y hoy de el solar de lo que fue el ayuntamiento sirvió de ampliación a la plaza que se junta a la llamada del Dr. Castañón. 
 Los vecinos de Collanzo, con el traslado del Ayuntamiento en plena Revolución, se aquietaron y jamás formularon oposición, a pesar de que, en lo que fue la Pola de Collanzo, habría también liberales, que con razón podrían haber protestado. Ya hemos visto como la revolución de septiembre de 1868 trajo a Cabañaquinta la capitalidad del Concejo, que estaba en la Pola de Collanzo , desde puede que antes del siglo XV ó XVI, ya que en virtud de una pragmática de los Reyes Católicos inserta en la Novísima Recopilación (libro VII), dice Benjamín García Álvarez, citado por María Eugenia Díaz, que en 1501, y en virtud de una pragmática de los Reyes Católicos, se debió formar el actual Ayuntamiento, pues en la citada se dice que “cada tres o cuatro poblaciones, o cinco si la situación a sí lo pide, formarán un concejo y en un paraje oportuno, que sea centro de los lugares de un concejo, se construirá una Casa de Concejo, lugar que radicó en Collanzo, punto inicial de este Ayuntamiento. 
 Nosotros, no opinamos así, pues hay otras pragmáticas anteriores recogidas en el Libro séptimo de la Novísima Recopilación, en 1480, Ley 105 y de 1500 entre otras, sobre construcción de Casas Públicas Capitulares en los pueblos para juntarse sus concejos. Y en 10 de junio de 1551 ya nos habla una Provisión Real de Carlos V para examinar el camino de las Hoces de Río-Aller, Puerto de San Isidro , por parte del maestro de cantería llamado Rogil, dada en la villa de Valladolid, camino de dos leguas de largo muy pasajero por donde van y vienen por vituallas y mantenimiento de carne y de pescados frescos y otras cosas a las ferias y mercados de Villalón, Rioseco, Villamañán y León, y se llevan de estos pan y vino y paños y otras cosas y además de esto es camino francés por donde pasan muchos peregrinos y romeros para Santiago y San Salvador de Oviedo. Petición que hizo Lorenzo Canseco, Alcalde del Concejo de Aller, que es el primer Alcalde conocido de Aller (1551), cuando la capitalidad estaba en Collanzo. Pero antes, tal capitalidad tuvo que estar en la Pola del Pino o Polavieja, como también se llamaba en el siglo XVIII, pues era una de las pueblas de Asturias, en tiempos de Alfonso X el Sabio, aunque no haya llegado a nosotros su fuero, y hasta el siglo XV ó XVI la capitalidad estuvo en lo que hoy es Pola del Pino, pues en siglos anteriores al XV, la parte centro y baja con el Valle de Río Negro, debió de ser muy poca cosa en pueblos, y los mayores se encontraban en la parte alta del Concejo, Pola del Pino, El Pino, Felechosa, Llanos, Santibáñez de la Fuente, Cuérigo, Llamas, Conforcos y Casomera, pues en aquella época, y hasta bien entrado el S.XVIII RíoAller eran solo unas caserías. No es pues Collanzo el puesto inicial del Concejo de Aller. Es sin duda alguna Pola del Pino, o como se la llamaba en el S. XVIII Polavieja. Es pues una de las tantas pueblas asturianas y leonesas, como Pola de Lena, Pola de Laviana, Pola de Siero, Pola de Somiedo, Pola de Gordón, Polavieja (Navia), La Polina (Sobrescobio), Poladura (Colunga). 

Texto de Miguel A. Glz-Posada

El contubernio judeo-masónico en Turón

Quienes crecimos bajo el franquismo nos acostumbramos a escuchar muchas veces que la culpa de los males del país se debía a un contubernio judeo-masónico-comunista. Aunque la mayor parte de la población española desconocía entonces lo que era un contubernio y en su vida había hablado con un masón ni mucho menos con un judío. Por el contrario, al menos en la Montaña Central, sí había comunistas, pero cuando les preguntabas por sus exóticos compañeros de viaje, ellos tampoco sabían nada.
El diccionario de la Real Academia define contubernio de tres maneras: “Habitación con otra persona, Cohabitación ilícita y alianza o liga vituperable”. Parece que los políticos del Régimen se referían a la última acepción, suponiendo que la palabra “vituperable” pueda interpretarse como algo deshonroso. Ahora bien, lo difícil es encontrar el punto de unión entre los tres colectivos: los masones, los judíos y los comunistas y demostrar que estén actuando conjuntamente.
El caso es que hubo quienes defendieron –y aún hay quienes defienden–esta teoría basándose en las raíces hebreas de Marx o Trotsky y olvidan cosas tan elementales como que fue este último quien presentó la propuesta que fue aprobada en el IV Congreso de la Internacional Comunista, celebrado en Moscú en noviembre de 1922, afirmando la incompatibilidad para formar parte del Partido Comunista en cualquier país del mundo si se era masón. O dejan de lado los hechos de que en la Unión Soviética se prohibieron las sinagogas y en las logias siempre se ha trabajado contra las teorías autoritarias que no respetan la libertad.
Todo esto viene a cuento por un reciente artículo titulado “Octubre 1934. La “prueba” de la existencia del complot judeo-masónico-comunista” en la revista “Cultura Masónica”. En su argumentación el autor se dedica a analizar un caso muy concreto vinculado al juicio por el asesinato de los frailes de Turón que luego fue aprovechado por la propaganda oficial para apoyar la teoría del contubernio, aunque su protagonista fue masón, pero no judío y tampoco comunista. Pero como siempre, vamos por partes.
Antes de nada, debemos saber que quien firma este trabajo es un experto sobre el asunto: se trata de Yván Pozuelo Andrés, miembro del Centro de Estudios de la Masonería Española y editor de la “Revista de Estudios Históricos de la Masonería Latinoamérica y Caribeña”; licenciado por la Universidad parisina de la Sorbona y doctor en historia por la de Oviedo, con una tesis sobre la masonería en Asturias entre 1931 y 1939, y que completa su currículo con numerosas publicaciones sobre este tema.
Yván Pozuelo centra su investigación en la detención y juicio posterior de Leoncio Villanueva Viejo, quien formaba parte del Comité Revolucionario de Turón cuando se produjeron los fusilamientos de octubre de 1934: en la noche del día 8 de dos oficiales de carabineros y nueve religiosos, ocho de ellos hermanos de la Doctrina Cristiana, docentes en el colegio que la orden de La Salle tenia en la localidad y un padre pasionista del Convento de Mieres, que había subido hasta allí para decir misa, y seis días más tarde, del ingeniero director de la Sociedad Hullera Rafael del Riego, el jefe de los guardias jurados de la empresa Cándido del Agua y el corresponsal del diario derechista “Región” César Gómez.
Ya les he contado en otras ocasiones quien fue Leoncio Villanueva y también como se desarrolló aquel juicio, pero quiero recordarles algunos datos, así que empecemos por refrescar en nuestra memoria al personaje.
Leoncio fue uno de los fundadores del Triángulo “Costa” que trabajó en Turón antes de la Guerra Civil. Nació en el pueblo de Linares el 1 de septiembre de 1890 y en su juventud trabajó como marinero hasta que alrededor de 1923 volvió al valle para fijar definitivamente su residencia; allí instaló un pequeño comercio de ferretería, que era a la vez la dirección postal del Triángulo. En su juventud fue militante socialista, llegando a presidir la Agrupación del PSOE en Turón en los años 20, para pasar después al Partido Republicano Radical Socialista y bajo estas siglas, cuando se proclamó la II República se le nombró concejal en una corporación donde estaban otros tres masones, Fernando González, Joaquín Fernández Riesgo y Cándido Barbón.
Su actividad municipal fue bastante intensa y formó parte de las comisiones de Instrucción Pública y de Régimen Interior y Mercados, aunque en marzo de 1932 pidió una licencia de cuatro meses a la Corporación para asuntos propios y a su vuelta ya estuvo menos activo en la presentación de propuestas y mociones al pleno del Ayuntamiento. Después fue destituido por haber participado en los hechos revolucionarios de 1934.
En cuanto a su vida masónica, Leoncio llegó al Triángulo turonés desde la Logia “Jovellanos” de Gijón con el grado 2º, aunque es posible que en algún momento también hubiese estado vinculado a la “Argüelles” de Oviedo. Inicialmente tuvo los cargos de Tesorero y Limosnero y luego fue su presidente, dándole su propio nombre simbólico “Costa” a todo el grupo. Luego llegó al menos al grado 4º (Maestro Secreto), que seguramente era el que tenía cuando se desarrollaron los acontecimientos de Octubre.
Ahora vayamos al juicio, que se inició en Oviedo el 17 de junio de 1935 para dirimir las responsabilidades de los 65 detenidos por los fusilamientos, en medio de una gran expectación y ante un Tribunal militar formado por el teniente coronel Leandro Tamargo y cuatro capitanes; actuando como ponente el teniente auditor Félix Fernández Tejedor y como fiscal Joaquín Portillo. Mientras que en la defensa había nueve abogados y otros cuatro capitanes.
En la sala estaban presentes varios periodistas extranjeros, debido a la relevancia que el caso había alcanzado en otros países donde se estaba desarrollando una campaña a favor de la puesta en libertad de los detenidos.
Una de las razones, según Yván Pozuelo, se debió a que un mes antes la Gran Logia Regional del Noroeste a la que pertenecían los hermanos asturianos había solicitado por carta al Gran Consejo Federal Simbólico la autorización para requerir directamente ayudas de las potencias masónicas extranjeras con el objetivo de lograr más medios de presión contra la amenaza de pena capital que pesaba sobre la cabeza de Leoncio. El permiso se obtuvo, pero con la recomendación de que la Orden no figurase como organizadora de la campaña y quienes mediasen fuesen Ligas de Derechos del Hombre, entidades pro Paz y otras asociaciones similares en las que los masones tuviesen alguna incidencia.
En el proceso, los principals acusados fueron Silverio Castañón, socialista y Jefe del Comité de Turón; Amador Fernández Llaneza; Ceferino Álvarez Rey y José García Álvarez, pero el resto de los inculpados tuvo que pasar también por el estrado.
Pronto quedó claro que la decision del primer fusilamiento se había tomado en una reunión del Comité revolucionario con la única oposición del dirigente de las Juventudes Socialistas Fermín López y del mismo Leoncio Villanueva e incluso el ingeniero Luís Bertier exculpó personalmente al concejal manifestando haberle visto discutir con otros miembros del Comité para salvar la vida de un guardia civil y del capellán de la empresa, con quien solía jugar la partida cada día; también Enrique Menéndez Pelayo, que estuvo en aquella celda, aseguró haber oído lo mismo y el resto de los llamados a declarar se limitaron a confirmar nombres y datos que ya se habían escuchado.
Cuando le tocó el turno al propio Leoncio, tomó la palabra para proclamar su inocencia en la ejecución de los frailes, pero quiso cerrarla proclamando su identidad masónica con el deseo dirigido al tribunal de que el Gran Arquitecto del Universo los iluminase a la hora de tomar una decisión. A la prensa católica no le importó que no fuese comunista, la revolución sí lo había sido y él era la prueba de que masones y marxistas caminaban juntos. Su caso sirvió desde entonces como prueba de la existencia del famoso contubernio.
Finalmente, el 23 de junio, el juez absolvió a 18 acusados y dictó 4 condenas a muerte, 7 penas de 12 años y 36 de reclusión perpetua, una de ellas destinada a Leoncio Villanueva.
En febrero de 1936 todos fueron amnistiados con el triunfo electoral del Frente Popular y sabemos que ya en 1937, cuando la guerra se perdió en Asturias, Leoncio tomó el camino del exilio americano. Allí se pierde su pista.
Texto de Ernesto Burgos, historiador.

La versatilidad de un allerano: la historia de Francisco Baizán, "Paquirri".

Francisco Baizán Lobo "Paquirri" fue un allerano universal, parapetado tras los gruesos cristales de sus gafas, durante décadas cubrió el servicio de taxis en Moreda, en compañía de sus hermanos Jovino y Julio. Le recuerdo en los años 40 del pasado siglo, en Felechosa, cuando subían en su taxi a comer a mi casa, entre otros, a Pepito Sela, Tonín Trapiello, Pololo, etc. Transportó a centenares de alleranos a Suiza, Alemania, Bélgica, Holanda o Francia, en los años 60 del pasado siglo, y los viajes siempre los amenizaba con su amplio repertorio de anécdotas.
Recuerdo un episodio con "Paquirri". En 1955, me desplacé desde Moreda a Oviedo con unos familiares cubanos a un partido Oviedo-Sporting. De aquella fecha, si no me falla la memoria, sólo había en Moreda como taxistas los hermanos Baizán y Roberto. Este último nos adelantó subiendo La Rebollada y uno de los cubanos censuró a "Paquirri" por el adelantamiento humillante de la "competencia" a lo que contestó "no te preocupes, ya lo alcanzaremos en el paso a nivel de Olloniego", y efectivamente, allí estaba el bueno de Roberto a la cola esperado el levantamiento de la barrera. La experiencia de Paquirri venía avalada porque según una estadística de unos años después el paso a nivel bajaba la barrera ¡76 veces al día!
Como taxista tuvo también protagonismo en los concursos de tonada del diario "Región". En las dos primeras ediciones de 1948 y 1951, llevó a Oviedo a los cantantes de la zona, Pepe Requejo, Tino Valdevero, Mino el de Murias, Carlitos, Román Prieto o aficionados como Luis Menéndez, padre del conocido y añorado folklorista Carlos Menéndez Jeannot. Luis Menéndez también utilizó su moto para trasladar a Requejo y sobre todo a Carlitos del que era gran amigo.
Al margen de utilizar su taxi para traslado de cantantes alleranos a Oviedo, el propio "Paquirri" fue un excelente intérprete de tonada. En el certamen de 1948, alcanzó las semifinales, unas semifinales muy caras por la enorme cantidad de participantes, actuó el 22 de mayo del citado año interpretando las canciones "Si quieres que te cortexe" y "Paloma Blanca". Su mayor éxito lo obtuvo con "La Fumiosa" en una versión que siempre quedó como referente para los cantantes y aficionados que la oyeron en su tiempo. Lamentablemente no hay huella de grabación de sus canciones, como de tantos otros cantantes de la época.
Otra faceta singular de Paquirri fue el monologuismo: lo hacía con su característica seriedad, en la línea de sus maestros "Anxelu"y Pepe Requejo alejado de la moda vigente de excesos de gesticulación, abuso del perfil del borrachín o textos de sexismo, que al parecer es lo que gusta al público actual.
"Paquirri" también destacó como futbolista formando parte de la plantilla del Gimnástico de Caborana. En 1945, se organizó un torneo entre equipos no federados de Mieres, Turón, Caborana, Moreda, Piñeres y Cabañaquinta.
La figura del torneo fue Paquirri, que comandaba el equipo de Moreda que bautizó con su apellido: "Club de Futbol Baizán" y que al final se proclamó campeón. El director del diario "Región", Ricardo Vázquez Prada, era muy amigo de "Paquirri" y el 20 de mayo de 1945 insertó una información con foto de éste titulandola: " ¿Otro Lángara?". El texto se refería a los rumores de su traspaso al Deportivo de la Coruña y añadía: "Quico que es de Campera ya probó por los gallegos y Acuña -famoso portero del club coruñés- puede dar fe de las excelentes cualidades de éste delantero centro que aunque le llaman Paquirri, más se parece a Lángara por la potencia de su disparo". Se nota la amistad de Paquirri con Vázquez Prada en la observación...
Otra actividad deportiva de Baizán fue el motorismo participando en los circuitos de tal modalidad en las fiestas de Moreda, en varias ediciones desde 1949 y que a consecuencia de un grave accidente con un fallecido y varios heridos se suspendió definitivamente a mediados de los 50. Baizán participaba con una moto convencional luchando en desventaja con los más destacados de la época como Ordoñez, Parugues, Atorrasagasti, Colín Cangas, Mallo, etc., dotados de máquinas más profesionales.
Ya somos pocos, por razones de edad, los que conocimos a "Paquirri" como cantante, monologuista y deportista, sería deseable se rescatara su singular figura tan popular en la zona y más allá, incluso, de los límites del concejo. Cuando concluía este trabajo me llega la noticia de la muerte de Jovino Baizán hermano de "Paquirri".

Texto de Pedro Rodríguez Cortés para La Nueva España

domingo, 1 de mayo de 2016

Breve resumen de la historia de Bello (Aller)

Bello esta situado en un valle por el que se llega tomando en Levinco la carretera a la derecha, que construyo la Diputación Provincial. Son unos dos kilómetros. Por este estrecho valle discurre el río Bello. La reguera de Miareo, que nace en Renorios, vierte sus aguas al río Toral en Viscayana y forman el Bello.
La parroquia esta bajo la advocación de Santa Olaya y limita con las de Vega, Pelúgano, Cuérico, Conforcos, Murias  y Cabañaquinta.

Bello, el pueblo que murió  y nació varias veces

Veamos la explicación de por qué decimos que Bello murió y nació varias veces.
En 1694, desde Renorios a Viscayana se produjo un gran “argayu”  (gran desprendimiento de tierra y rocas) que llegó hasta la confluencia de los ríos Toral y Miareo, formándose con las tierras un enorme dique, tras el cual, dado que las lluvias fueron torrenciales y abarca esta zona una amplia cuenca hidrográfica, se formo un pantano que colgaba sus aguas peligrosamente sobre Bello. Una vez lleno y rebosantes las aguas,  comenzaron a arrastrar material de alubión por el estrecho valle, y fue todo a depositarse en el primer ensanchamiento de la cuenca: el Turgán, en el comienzo de Bello, tapando todo el pueblo que quedó bajo el alubión. Dicen que del pueblo solamente quedaron en pie dos casas: la más cimera y la más fondera.
El nuevo Bello nació. La gente ocupo los caserios diseminados por los montes y las cabañas. Asi La Boza, La Corra Bustietxo, La Corra Panicera, La Ceposa, El Cotayón, Enriarría, Felguerúa, Grameo, Iries,Pando,etc  fueron caserios donde existen indicios de haber sido habitados y fueron los que ocuparon estas gentes mientras se construía el nuevo y actual pueblo de Bello.  En el año 1968 ya se comenzó a construir, naturalmente sobre el terreno de alubión que las aguas habían depositado. 
Al hacer excavaciones para construir el nuevo pueblo, era frecuente encontrar habitaciones, útiles de labranza, y hasta la puerta de una casa de La Foyanca, a 75 cm de profundidad, con jambas y dintel de piedra caliza del país, labradas.

Ganado y oro negro

Antiguamente el pueblo de Bello era exclusivamente ganadero.  Manolo Fidalgo conserva entre sus  papeles viejos uno que trataba de un pleito que tuvo lugar en el siglo XVIII. Fue el escribano desde Collanzo, con el fin de hacer Dios sabe qué diligencia judicial, pero no encontró a nadie en el pueblo. Esperó durante seis horas, y terminó por dar fe de que en el pueblo no estaba nadie. Efectivamente, todos los parroquianos se hallaban atareados en las faenas de la hierba. Era julio y en una época de bonanza.
Muy buenos pastos había en las praderías de Bello, que daban su buena fama al ganado y por tanto buenos ingresos a los ciudadanos. Tres curas se encargaban del culto en 1790, y no puede decidirse que viviesen mal con los diezmos y primicias que el pueblo les ofrecía.
Pan, palabra con la que se denominaba la escanda, patatas y un largo etc, eran las cosechas de aquellas tierras cercanas a las casas, estando reservadas a pradería las más altas sobre el monte, reconociéndose como las mejores de la parroquias las de Cordal, desde el Toral hasta Renorios.
Después vino la minería, que fue otra fuente de riqueza para esta parroquia pero que nos daría para otro capítulo aparte.

Gente importante

De Bello también salió gente importante: Domingo Moro de Rivera, capitán de la Marina y quien fundo la ermita del Corralón, en el siglo XVII, de estilo barroco. Concretamente fue construida en 1698, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Nieves y Santo Domingo, según reza en un fragmento de la tabla donde se lee la fundación, y que conserva el actual dueño de la ermita.  Domingo Antonio Ordóñez, en el año 1757 era regidor del concejo de Aller, Francisco Solís Castañon que fue también regidor y alcalde mayor de Laviana y quien construyó La Casona, que es el edificio que más destaca hoy en Bello.  Y Juan García Lobo, nacido en 1824, ejecutor del traslado del Ayuntamiento de Collanzo a Cabañaquinta en 1869.
Bello también dio algún hidalgo. Juan Antonio Argüelles y González de Bello, originario de Mieres, probó y ganó hidalgía en la Real Audiencia de Oviedo el 23 de diciembre de 1767. También  aparece mucho el apellido Solís Castañón, pero no hay ningún escudo, desde 1900 hacia acá.

Los vecinos, medios vecinos y sus normas de vecindad

Durante el siglo pasado había “vecinos” y “medios vecinos”. Según las ordenanzas dictadas el 26 de febrero de 1846, se establecía quienes serian vecinos entre los que se podían contar los hombres casados desde el dia que tengan contraído matrimonio, esté o no viviendo con sus padres,  suegros, hermanos u otra persona cualquiera y los viudos que hagan de tutores de sus hijos.  Sin embargo, los medios vecinos eran las viudas que mantuviesen el hogar y que no fueran tutoras de sus hijos. 
También establecían una serie de leyes de vecindad, como por ejemplo: era obligatorio que todos los padres enviasen a sus hijos a la escuela hasta la edad de 15 años. Si no lo cumplían eran multados con 5 reales, que eran aplicados para la dotación del maestro. Bajo la misma pena, estaban obligados a acudir a los incendios, estando en lugares desde donde se viese o sintiese la campana con la que se llamaba a “conceyu”.
El forastero que quisiera avecindarse en Bello, debería presentar 6 testigos que acreditasen su honradez y además pagaba 50 reales que eran aplicados para fondos del pueblo, sin cuyo requisito no se podía disfrutar de ninguna de las utilidades ni aprovechamiento del pueblo. Los que fuesen del concejo solo pagan 20 reales. 
Existía una extraña tradición y cuyo origen es desconocido, que obligaba a los vecinos de Bello a tener a los perros atados de continuo desde el día 8 de septiembre hasta el día de San Martín, bajo la pena de 2 reales y un cuartillo de vino para el regidor.
Todos los vecinos, a principios de febrero tenían que plantar dos cerezales, en un lugar que previamente se señalaba, bajo una multa de dos cuartillos de vino. Así mismo deberían plantar para sí otros dos cerezales y cuantos mas arboles frutales pudiesen.  Tampoco estaba permitido vender truchas. Dos reales de multa le costaba al vendedor, por cada una de ellas.
Otra curiosidad, es que según el articulo 2º del capítulo 13 de las ordenanzas, dice que ningún vecino podía admitir en su casa gente forastera durante 24 horas. La multa que se le imponía era fuerte: 20 reales para fondos del pueblo y un cuartillo de vino para el regidor.

Patrimonio y etnografía

Todos los años se celebran tres  fiestas: Del Santu Maeru, San José y Santa Bárbara. La patrona Santa Olaya fue decayendo en devoción.
La iglesia antigua fue sepultada con el resto del pueblo y la actual, la iglesia parroquial de Santa Eulalia es típica del siglo XVIII, con campanario de espadaña. Es llamativo el hecho de que esta iglesia tenga orientado el campanario y la puerta principal hacia el perímetro del pueblo, y que sea la parte de atrás de la iglesia la que mire hacia el pueblo. Desapareció también un altar dorado con panel de oro de estilo barroco y una estatua dedicada a la Virgen María, de madera policromada del siglo XV, con un gran valor artístico.
Destaca también el gran patrimonio etnográfico (hórreos, paneras, casas rurales,…) de la parroquia. La casona palacio de los Solís Castañón, que data del siglo XVIII y presenta una estructura de bloque cuadrado, de dos plantas, con una torre de tres plantas adosada en el lado este. la fachada principal antigua era la septentrional y en ella aun se puede ver la portada de arco de medio punto, formada por dovelas de gran tamaño. tiene un alero de nogal, ademas de otros aleros en castaño, alternando dragones y águilas. 

Bello es punto de partida para rutas de montaña, como la que lleva al alto de Coto Bello, lugar de vistas espectaculares, y desde donde se divisa una antigua mina a cielo abierto de Hunosa, ahora restaurada. Bien conocido es su trail por Coto Bello.

¡Hasta aquí una pequeña introducción a uno de los pueblos que más me gustan de Aller y que animo a visitar!

Fuentes consultadas: Archivo histórico minero, Archivo histórico de Asturias, Asturnatura, Rutas por los pueblos de Aller.